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No soy capaz de mantenerme despierta delante del televisor más allá de las once y media de la noche. Pero para aquellos que lo logren, no madruguen mañana, y quieran ver algo más interesante que las películas "requeterepuestas" a la que nos acostumbran, esta noche tienen una buena opción:
"Estado de Ansiedad" Documental de 50 minutos de duración basado en el libro Status Anxiety escrito por el joven filósofo suizo Alain de Boltton, donde se analizan cuestiones como el dinero, el poder de los bienes materiales, el éxito profesional y en definitiva, el estatus social que se posee o se ansía, en relación con el grado de felicidad supuestamente obtenido.

"Los beneficios de un estatus elevado no suelen limitarse a la riqueza. No deberíamos sorprendernos de que muchos de los que ya son ricos sigan amasando fortunas que van más allá de lo que podrían gastar cinco generaciones. Sus empeños únicamente resultan peculiares si insistimos en que la creación de riqueza sólo sigue una lógica estrictamente material. Tanto como el dinero, buscan el respeto que puede derivarse del proceso de acumulación. Pocos de nosotros somos estetas y sibaritas decididos, pero casi todos tenemos ansia de dignidad, y si una sociedad futura nos ofreciera amor a modo de recompensa por la acumulación de pequeños discos de plástico, esos objetos sin valor no tardarían mucho en ocupar un lugar preferente entre nuestras más fanáticas aspiraciones y ansiedades".


Una buena elección, os lo aseguro.
En La 2, a la 1:35h.  
Yo pude verlo ayer... pero a una hora más "decente" :)

Berni.
Jueves 7/4/11.




Dejo programada esta entrada para el momento justo en que casi todos los españoles haremos lo mismo:

Comer las uvas atropelladamente, para luego de forma inmediata, desear felicidad a los que nos rodean, reír, besar, abrazar, llorar...

Yo lo vivo como un momento muy especial.
Siempre acabo emocionada, evocando rostros, escenas, situaciones y sentimientos que pasan fugaces por mi cabeza en esos pocos segundos... para después terminar estallando de alegría y diciendo, sólo para "mis adentros", un año más...





Berni.
Jueves 31/12/09.
23:55.
Me encanta éste corto de Pixar. Es absolutamente GENIAL.
Para los momentos de bajón, y para tenerlo en cuenta siempre, porque nos enseña esa "visión panorámica" a la que me refería en post anteriores.

Atentos a los consejos del "liebrenado", personaje singular...



Berni.
Lunes 17/8/09.
Hasta las grandes estrellas tienen que pasar "lo suyo" para encontrarse a si mismas...
Llega el momento de quitarse la máscara y descubrirse, de arrancar la armadura que pesa demasiado y comprime el cuerpo, el corazón y el alma.

Todos merecemos ser felices, aunque muchos no comprendan los distintos caminos para alcanzar la tan ansiada sensación...



"I think there's something you should know
I think it's time I stopped the show
There's something deep inside of me
There's someone I forgot to be
Take back your picture in a frame
Don't think that I'll be back again
I just hope you understand
Sometimes the clothes do not make the man

All we have to do now
Is take these lies and make them true somehow
All we have to see
Is that I don't belong to you
And you don't belong to me
Freedom!..."

Berni.
Jueves 9/7/09.

La primera vez que vi este anuncio confieso que me emocioné...
Fue un viernes por la noche.
Estaba "reglosa", sufriendo el sopor postprandrial y el cansancio acumulado tras una semana de ininterrumpidos madrugones. Además había tenido un día de perros.... por lo que mi sensibilidad era, en aquel momento, algo extrema (bastante más de lo que habitualmente es).





Actualmente, y sin las condiciones que pudieron desencadenar dicho estado, sigo pensando en las cosas que el sabio protagonista dice, cada vez que veo el spot en televisión.
Verdades como templos, capaces de hacernos reflexionar un momento sobre los caminos de la vida, las experiencias vitales que son realmente importantes... la esencia de nuestro existir.

Los geniales publicistas, que en unos efímeros minutos de gloria demuestran su valía, a caballo entre la psicología y la manipulación humana, y consiguen que a algún moñas de lágrima fácil se le enturbie, momentáneamente eso sí, la mirada...

"La felicidad se encuentra, justamente, en la antesala de la felicidad", como diría un intelecto con patas, replicante o clon, según opiniones, no se aún de quien... :)


Hoy es un día muy especial para mi.
A las 14:15 h hará exactamente 6 años que mi vida se transformó por completo.
Una personita particular llegó a mi vida y a la de mi familia para llenarnos a todos de una felicidad inigualable.
Los momentos de alegría que ELLA nos trajo son muchos, y tan grandes, que hacen que otros de angustia y malestar, que también los ha habido, se diluyeran y se volvieran insignificantes.

Espero que el tiempo que me queda por disfrutar con mi pequeña, hasta que se haga mayor y deje de "adorarnos", sea tan bonito e intenso como el que hasta ahora he vivido...

Para mi PRINCESITA MARINA:



SIEMPRE me tendrás a tu lado, mi "chiquirruchi"...

"Marinita,
está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Marinita,
te voy a contar un cuento:
Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita, Marinita,
tan bonita como tú."
Las redes sociales son determinantes en el bienestar emocional.


Eso es lo que concluyen dos estudiosos del tema que utilizaron el estudio Framingham para recabar datos sobre la salud mental de un buen número de adultos.


Uno de los factores determinantes de la felicidad humana es la felicidad de los demás.


El estar rodeado de personas felices influye definitivamente para que uno sea feliz.
Eso es algo que casi todos tenemos claro sin estudios de por medio.
El ámbito familiar y social en el que nos movemos forman parte de una realidad que retroalimenta nuestras emociones, conforma nuestras experiencias e influye " por narices " en nuestro estado de ánimo y en nuestro comportamiento.


Aunque éste estudio sólo toca lo referente a la felicidad, yo me atrevería a decir sin miedo a equivocarme que ocurre lo mismo con lo contrario, la infelicidad y el sentirse "desgraciado" en la vida.
Cuando lo único que se ha vivido desde niño son rechazos y la afectividad ha estado tan descuidada, casi no se puede esperar otro comportamiento siendo adultos, que el mismo rechazo y conductas de agresividad ya que lo que somos es, en buena parte, el resultado de lo aprendido.
No se puede querer a los demás y a uno mismo si no nos han querido nunca.


Existe un pequeño porcentaje de casos contrarios y excepciones que hacen pensar que hay algo más allá del aprendizaje y que es parte de una capacidad innata de supervivencia de la que están dotados algunos individuos.



Los medios que cada uno tiene para, bien absorber y quedarse con el dolor de "los golpes" de la vida, bien para hacerlos rebotar con algún mecanismo protector es quizá la clave de la variabilidad del comportamiento ante las experiencias negativas: dota a unos de una envidiable adaptación y por tanto, supervivencia y su carencia determina que otros se hundan en el lodo de sus propias miserias.
Este mecanismo innato y prodigioso en algunos se puede aprender, sin duda como todo, pero para ello debemos contar con buenos maestros y profesionales.


En el caso de la paciente del post anterior, es bastante claro que sin una ayuda adecuada y con unas buenas directrices de actuación, a parte de la terapia farmacológica indudablemente necesaria, es bastante probable que vuelva a incurrir en conductas autolíticas con fines de llamada de atención ( tan solo éste haya sido un intento frustrado de un verdadero deseo de muerte...) y le resulte imposible salir del círculo de autodestrucción en el que se haya inmersa.
La falta de afectividad y la carencia de unos cuidados básicos ya desde su infancia más tierna la han marcado definitivamente para el resto de su vida.
A mí me resulta penoso encontrarme con situaciones así, que no son más que el resultado de un fracaso innegable de la red social en la que se desenvuelve toda nuestra vida.
Quizá sea ese el motivo por el que me parecen tan dolorosas...


Confío en que por fin ésta adolescente haya caído en manos de profesionales cualificados y con ganas de vencer los obstáculos con los que se encuentran a diario para realizar su trabajo, que en éste ámbito no son pocos, por lo complejo que resulta la patología psiquiátrica en sí, la necesidad de actuación en todos los agentes de "influencia externa" al paciente y las herramientas reales y limitadas con las que se cuentan...
De los déficits y medios en éste tema podría hablarnos ampliamente una de las lectoras del blog y amiga mía por experiencia propia... ( un beso Ana ).


She has no time...



" You think your days are uneventful
and no one ever thinks about you
she goes her own way
she goes her own way

You think your days are ordinary
and no one ever thinks about you
but we´re all the same
and she can hardly breathe without you

She says she has no time for you now
She says she has no time

Think about the lonely people
and think about the day she found you
or lie to yourself
and see it all dissolve around you

She says she has no time for you now
she says she has no time

Lonely people tumble downwards
my heart opens up to you
when she says she has no time for you now
she says she has no time..."
Hace dos días, en el trabajo, una compañera me comentaba lo cansada y estresada que se encontraba, debido al infernal ritmo de vida al que nos sometemos casi todos en nuestra particular manera de vivir.
Me decía que después de levantarse tan temprano ( ella a las 5:30 ) y pasarse toda la mañana solventando los problemas del servicio ( es supervisora de una planta de mi hospital ), todavía le quedaba una dura jornada por delante. Tiene hijos y se ocupa de ellos como madre que es y tiene que hacer las tareas "propias" de su género si quiere que la familia funcione...( no es un comentario sexista, sólo lo digo con cierta ironía feminista, porque en ésto alardeamos mucho de ser muy modernas, pero sólo de puertas para afuera, que me río yo de la conciliación laboral y doméstica...). En ocasiones debe dedicar parte de su tiempo personal al trabajo, por lo que cuando dan las 9 de la noche y llega su esposo... pues como que sólo tiene ganas de cenar, o cortarse las venas ( opta, menos mal, por la primera opción ) y arrastrarse hasta la cama para dejarse llevar por el cansancio que la invade hasta un sueño profundo...
Ella me decía "¿qué clase de vida es ésta ?...Yo así no puedo ser feliz..."






Yo intenté animarla en vano, pues de sobra sabía que llevaba toda la razón. Me parece que las mujeres de hoy en día vivimos para darnos a los demás sin tener a penas momentos de dispersión personal que nos llenen de satisfacción personal y de la tan ansiada felicidad.

Echo la mirada atrás y pienso en cómo han vivido las mujeres de generaciones anteriores... y no sé si eran más felices que nosotras. Mi madre dejó su trabajo cuando mi hermano y yo nacimos ( éramos dos bebés prematuros con algunos problemas y no tenía ayuda para criarnos ) y bastante tenía la mujer con sacarnos adelante. Poco después la familia creció, nació mi hermano pequeño y las tareas domésticas se multiplicaron.

En todos los años de mi infancia recuerdo pocas veces a mi madre parecer feliz. Ella decía que el ser ama de casa no estaba pagado "ni con todo el oro del mundo" y creo firmemente en ello. No tienes horario de entrada ni salida, disponible las 24h y sin sueldo que te recompense a final de mes.
Para mi siempre ha sido una prioridad el trabajo fuera del hogar, al que le dedico mucho más tiempo del que quizá debiera... A veces me pregunto si ese derecho que tengo y que defiendo abiertamente no supone una obligación que me esclaviza y me crea sentimientos de culpabilidad por no poder dedicar suficiente tiempo a mi hija, por ejemplo. O son éstos sentimientos auto castigadores un resquicio de la educación machista que involuntariamente recibí por ambas partes ( mi "pater" era muy progresista, pero en casa no hacía ni "el huevo" )...

Parte de la infelicidad la dan las obligaciones laborales, pero si nos las quitan tampoco somos capaces de conseguir un estado de felicidad... ¿?¿?
Qué paradojas tiene la vida...



Un "estado de flujo"... dice que es la felicidad... que se aprende a gestionar y se equilibra en el trabajo... pues a ver si alguien nos enseña a hacerlo, leche!
Se nota que Punset me gusta... ese "intelecto con patas"... jajaja!