Mostrando entradas con la etiqueta relaciones sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relaciones sociales. Mostrar todas las entradas

Esta singular noticia que escuché por la radio esta mañana, me ha llevado a investigar en la red para ampliar la información sólo por pura curiosidad:

Instalan "asientos del amor" en un centenar de autobuses de Copenhague.


Parece ser que una empresa británica de autobuses ha decidido acondicionar dos asientos contiguos de color rojo (¡el color del Amor y la Pasión!) con reposacabezas incluidos, para que los viajeros se acomoden, adopten una actiud de flirteo y pasen "un buen rato" mientras hacen su trayecto en el popular vehículo público.

Con esta medida tan peculiar la compañía Arriba pretende, según declaraciones de una responsable de negocios de la filial danesa, "proporcionar una experiencia a los pasajeros" además de mejorar el ambiente de los autobuses e impulsar el uso de este medio de transporte. Para ello han ideado una campaña bautizada "Qué es un buen viaje en autobús", con la que pretenden conocer la opinión de los pasajeros. Ya han recibido más de 3.000 mensajes de móviles.

Pero oh! decepción sin par!, la iniciativa no ha generado mucho interés entre los usuarios por el momento y lo habitual es que nadie se siente en ellos.

A pesar de la escasa ocupación de los llamativos asientos, la compañía piensa extender este "rinconcito del Amor" a otras líneas y ciudades danesas.

Y "yo me pregunto" (genuína expresión de mi ascendente femenina más inmediata acompañada de cara de circunstancia):

¿Qué es un "buen viaje en autobús" para los lectores de este otro rincón? Se admiten sugerencias...

¿Qué os parece la iniciativa y qué creéis que ocurriría si el señor alcalde de Madrid "se la copiara" para los autobuses que surcan nuestra ciudad?

Berni.
Jueves 13/5/10.
Parece que en ocasiones ciertas circunstancias se acumularan para que un hecho aislado y sin mucha importancia, en principio, diera lugar a una reflexión más profunda acerca de cuestiones nada banales.

Esta misma tarde, cuando he ido a recoger a mi hija al colegio, ha sucedido lo siguiente:
La dirección del centro hizo pintar una raya blanca en el suelo para que los padres u otros familiares que íbamos a recoger a nuestros hijos, lo hiciéramos de manera "organizada", ya que al principio del curso la salida del cole era un momento absolutamente caótico, a causa de la aglomeración de adultos en la zona de recogida. Se provocaban atascos y los niños incluso tenían grandes dificultades para ver a sus padres y pasar...
La instauración de la línea no soluciona la irracionalidad de muchos, pero parece que si todos cumplimos la norma de no traspasarla, el problema se alivia bastante...

Pues bien... siempre hay quienes tienen que pasar de todo ("porque ellos lo valen") y destacar sobre el resto.
Un grupo de cuatro chavales, tres chicos y una chica, de no más de diez o doce años, estaban posicionados bastantes metros por delante de la línea. El conserje les ha advertido en dos ocasiones que se pusieran por detrás de la misma, como estábamos todos los demás. Tras una tercera advertencia con un tono más contundente, los chicos han optado por aproximarse a la línea, pero se han quedado por delante de ella.
Esa actitud de pasotismo e irrespetuosidad ha hecho que saltara un resorte en mi interior, ese que todos tenemos y que se dispara cuando algo o alguien va más allá de los límites de tolerancia que cada uno acepta como permisibles.
Les he preguntado si no entendían lo que significaba estar detrás de la línea, y ellos, con actitud de evidente sorna, han contestado que NO.
Entonces les he recriminado en un tono medio alto, para que todos lo escucharan claro, que me parecía una cuestión harto sencilla de entender, y su actitud reiterada de no cumplir la norma ante la sistemática petición del conserje, me parecía más una falta de respeto hacia el mismo y hacia el resto de los allí presentes, que una falta de entendimiento. Un padre que estaba junto a mí me ha dado tímidamente la razón y "en bajito", que también manda huevos que el decir las cosas lógicas se tenga que hacer bajo un estado de cohibición, pareciendo que los que cometemos la falta somos nosotros. Después ha apostillado que si esa irrespetuosidad y actitud pasotista (que a mí me ha enervado bastante) la tienen con esa edad, "imagínate cuando tengan tres o cuatro años más"...
Después de la "bronca" que les ha caído por mi parte a los chavales, éstos han seguido sin moverse un ápice.

Me he marchado del colegio bastante enfadada, y cuando me he metido en el coche he visto el periódico del día en el asiento del copiloto, he recordado una triste noticia que he leído por la mañana en el mismo diario:
"Agresión sexual en grupo a dos niñas en el autobús escolar.
Diez menores abusan de compañeras - El chófer no hizo nada ante los gritos de las chicas".


Desde luego que la supuesta actitud delictiva de los escolares de la noticia nada tiene que ver con la falta de respeto que he presenciado esta tarde, y que muchos podrían tachar de "gilipollez", aunque para mí no lo sea.
La permisividad de la sociedad en general con "esas cosas nimias y de chiquillos", como muchos dicen, es el caldo de cultivo para futuras acciones más graves y con carácter delictivo, y es una pena que haya adultos que hagan la vista gorda o no le den la suficiente importancia.

Lo curioso es que ésta noticia de agresión sexual a menores, se encuentra inmediatamente después de otra que El País titula "Sin leer ni escribir hasta los seis".
El artículo trata de analizar la situación de supuesta "presión a la que se ven sometidos los niños más pequeños de tres a cinco años a los que se les imparten materias estructuradas. Los expertos aseguran que ésta edad es muy temprana para empezar a recibir una educación formal y reclaman una enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos, o simplemente hablando con los niños.
El afán de la presión social para mejorar el nivel educativo puede convertirse en algo contraproducente. Puede socavar la confianza de los niños y se corre el riesgo de dañar su aprendizaje".

Entre el sistema educativo que está impuesto en la actualidad, que según los expertos no es el más adecuado para que nuestros hijos aprendan de la manera y al tiempo que tienen que hacerlo, y la baja estima hacia los valores básicos y éticos por parte de muchos padres y de la gente en general... yo me pregunto si realmente no estaremos entre todos abocando a la sociedad en la que vivimos inmersos hacia un caótico futuro totalmente desalentador...

¿Es mejor no saber NADA?
Es lo que "dicen" Kaiser Chiefs en su "Never miss a beat", estupendo tema que uso para finalizar esta entrada.
Que cada uno haga su interpretación personal...




"Qué es lo que has aprendido hoy?
No he aprendido nada.
¿qué es lo que has hecho hoy?
No hice nada.
¿qué es lo que aprendiste en el colegio?
No fui.
¿por qué no fuiste al colegio?
No lo sé
es genial no saber nada..."

Aquí tenéis la canción subtitulada

Berni.
Jueves 29/10/09.



Hace un par de días me topé en mi servicio con un médico al que conozco desde hace bastante tiempo. Venía a ver a un paciente suyo, al que había operado de un tumor pulmonar.
La verdad es que nos vemos con bastante frecuencia, ya que le gusta seguir el postoperatorio de sus pacientes "de cerca", y viene casi a diario, pero por eso de las vacaciones, hacía semanas que no coincidíamos.
Es un tipo simpático, con bastante carácter (jodo! cuando se enfada...), un tanto "echao pa´lante",de los de "ay moza, ven acá, pacá, pero sin malicia alguna.

- Hola "cuerpo"... ¿qué tal estás, además de buena, que eso ya lo veo?
- Muy bien, como siempre, currando un poco...
- Pero ¿no me vas a dar un beso?... Anda, bésame... (poniendo la mejilla)
- Claro que te doy un beso, y dos si quieres... yo nunca niego los besos, a mí el Amor me rebosa... Además no pienso seguir las recomendaciones de tu Ilustre Colegio. Que lo sepas...
- Ni yo tampoco. A mí si que me rebosa...

Nos echamos unas risas, porque ese ambiente distendido y ese juego seductor es imposible evitarlo hablando con él, más vale enfrentarlo con valentía, que dejarse apabullar, que no es más que puro cachondeo, pues es un cordero con piel de lobo... y eso lo sabes con el trato y el tiempo.

Lo anterior es mera excusa para hablar de la medida que propone el Colegio de Médicos para intentar evitar la transmisión de la tan temida gripe A.
Su lema "No beses, no des la mano, di Hola" me parece del todo inapropiado y alarmista.
Cuánta gente pasa la gripe "normal" todos los inviernos, cuántas bronquitis y neumonías entre la población, cuántas complicaciones respiratorias graves... y nadie nos ha dicho nunca que debemos comportarnos como si estuviéramos viviendo entre "apestados"...
Porque eso es lo que parece, y lo que creo que inculca éste tipo de actitud.

Yo, por mi parte, no voy a variar mis hábitos de relación con el mundo.
Seguiré abrazando y besando a mi familia y amigos, continuaré dando la mano formalmente o dando los dos besos españoles de costumbre, según requiera la situación, cuando me presenten a alguien nuevo.
Que para mí el contacto físico y humano es esencial.
Prefiero la "calidez enfermiza" que "la frialdad saludable".
Sin dudarlo...

Como comenté en el blog de Salva, que reivindica los besos con un acierto extraordinario, falta mucho Amor en el mundo. Por favor, que no nos nieguen el poco que tenemos...



"In the abcense of your love
and in the abcence of human touch
I have decided I´m throwing my arms around all of Paris
because only stone and steel accept my love...

In the abcense of your smiling face
I traveled all over the place,
and I have decided I´m throwing my arms around all of Paris
because only stone and steel accept my love...

... nobody wants my love
nobody needs my love...

... yes you made yourself plain...
yes you made yourself very plain..."


Berni.
Sábado 15/8/09.
Ayer fue un día "distinto", pero muy productivo.
Trabajaba en el turno de tarde, algo que últimamente, y por los cambios que hago, puede considerarse frecuente cuando es fin de semana, pero muy raro (por imposibilidad, más que por falta de deseo) en cualquier otro día.
Necesitaba librar hoy Jueves, y no había otra manera de hacerlo...

Concurría, sin yo saberlo previo al cambio, que se iban a entregar los premios de la II Edición de Favoritos en la Red, organizada por DM, de la que soy fiel lectora, tanto en papel, como en formato digital.

Miguel Ángel Daniel, el Maño para los amigos, es uno de los blogueros más divertidos que conozco, y con su Enfermedades de obreros y artesanos, aparecido hace solo unos meses en MedicaBlogs, tiene a todos los de esta comunidad encandilados.

Él era uno de los invitados estrella, aunque no lo sabía...

Llegó a Madrid para participar en el evento, con modestia e ilusión, y se llevó el premio... qué emoción, Maño!!
Que como dirías, seguro, con tu particular humor, cuan Pretty Woman en la ópera, "Que casi me meo en las bragas"... digo..."que la emoción me embriaga"...

Cuando supe que iba a venir a los madriles, no dudé en ofrecerme como taxista particular, yo toda chulita, que no tenía ni puñetera idea de cómo llegar a aquel sitio, para mí remoto, en una calle cuyo nombre me recordaba una expresión que me decía una querida tía cuando yo era pequeña "eres más bonita que un San Luis..." (Avda. de San Luis).
Pero es que conocer al Maño en persona, no me lo podía perder, con las risas que me paso yo solita delante del ordenador cuando pincho en su blog...
Allí que estuve, a la hora de su desembarco en Atocha, como un clavo...
Bueno, si soy sincera, estuve una hora y media antes, lo más pronto que he llegado jamás a ningún sitio, y si no que se lo pregunten a "mi santo", que no sé cómo soportó los retrasos a los que le sometía cuando éramos novios, cuando el Amor le tenía cegado (sería por eso, claro...).

"Mi santo" es el que me acojonó diciéndome que, a esa hora ni de coña pensara llegar a Atocha, por el atasco que me iba a comer. Ni de coña aparcaría en el parking de la estación, sometida a grandes colas de espera sólo para entrar, y ni de coña llegaría a la dirección que le comenté...
Creo que en el fondo era una venganza personal por "el sarao" al que iba a ir, que estaba muertecito de envidia... y muertecito por saber quién coño me había "invitado"...
Aún así, no sin cierta reticencia, me guió por los sitios de la capital menos rápidos, pero sí certeros, que sabe que cuando me salgo de mi camino habitual tiendo a dispersarme por lugares ignotos con relativa facilidad... aunque también sabe que, como no soy lerda, llegaré bien, más Antes que Después...

Juana también quiso unirse al comité de recepción y quedamos un poco antes por la estación, con lo que la espera se me hizo mucho menos larga y bastante más agradable. :)
Las dos, como un par de "aborrescentes"...
- ¿Y cómo le vamos a reconocer? yo soy muy mala para estas cosas, que por la foto de su blog no voy a ser capaz... ¿A ti te conoce, Juana? ¿Te ha visto en alguna foto en Twitter o en Facebook?
- No, pero al final le mandé un correo dándole una descripción de cómo iba a venir vestida... qué divertido es esto!.
- Joder, Juana, ya te vale... (risas de las dos).

Menos mal que están los móviles, aunque yo no las tenía todas conmigo...
Estaba nerviosita perdida, porque mi teléfono habitual me había dejado vilmente hace unos días, que parece que olía el evento y mi necesidad de estar conectada y aprovechó para montar un trágico complot, como castigo por todos los desprecios que le hago...
Ayer mismo "mi santo" me encalomó un móvil de última generación, de esos táctiles con lapicito incluido... un juguete estupendo para los amantes de la tecnología en telefonía móvil, pero una pesadilla para mí, con desapego casi total hacia estos aparatejos, y deditos poco virtuosos, diría incluso "cuasi morcillosos" para estas ocasiones, vamos ideal para manejarlos...

Él lo sabe ( mi santo).
Sabe que no soporto los cambios de última hora, y que "las complicaciones tecnológicas" me enervan... pero de los quinientos cincuenta móviles que andan criando tela arañas en el cajón, éste es el único que casualmente tenía disponible... hay que joderse... Es parte de la venganza... estoy segura...

Bueno, descolgar lo sé hacer hasta yo, y como en el momento de la llamada del Maño estábamos casi enfrente de él, no hubo mucha confusión.
Cogimos el coche que estaba donde Cristo perdió la gorra, (pero EN EL PARKING, cariño, en el parking...) y nos fuimos en busca de la redacción de DM, como si del arca de Indiana Jones se tratara...

La M-30 (o Calle 30), un infierno, como siempre...
Después de salir de él, tomar el desvío correcto y callejear un poco con más o menos desacierto, llegamos, por fin! llegamos, con tiempo suficiente para tomar algo, que el calor y el sol de justicia nos tenía deshidratados...

En el evento en sí, al que Miguel Ángel y Juana me tuvieron "que arrastrar", porque no tenía intención inicial de entrar, lo pasé bien.
Conocí a algunos periodistas de DM, a la redactora jefe de diariomedico.com, Elena Escada, todos muy atentos, amables y simpáticos, a Rafael T., encantador, comentarista habitual en el blog de Miguel Ángel y bloguero también ( Rafael, también te he leído y creo haber hecho algún comentario en tu blog hace mucho tiempo, aunque, para ser sincera, no sé bien si lo tienes vigente...).

La hora bruja llegó y con mucha pena, me despedí.
Me tuve que marchar "cagando melodías", que el tráfico en Madrid a esa hora es, previsiblemente, un factor importante para no aparecer, hasta bien entrada la tarde, en el trabajo, y no quería hacer yo esa "putadita" a los compañeros antiguos que comparten conmigo la desgracia de estar currando el peor mes del verano, que el día 1 de Julio es mala fecha, entran "los nuevos", y puede resultar todo desastroso...

Y efectivamente, las espectativas del tránsito de vehículos, en cuanto planté las ruedas en La Castellana, no me defraudaron...
Eso, el calor criminal de las horas centrales del día (que el aire de mi Zafirita no daba para más), las caras de crispación de los otros conductores y la mala h*stia de los Agentes de movilidad, hicieron que volviera a dar gracias por ahorrarme ese trago en el turno que tengo, que aunque el madrugón "jode", compensa con creces, que no con placer, esos estresantes sofocones vespertinos...

Menos mal que en cuanto entro en el coche coloco la carátula del cassette, doy al contacto, la música empieza a sonar... y ya todo me da igual...



Berni.
Jueves 2/7/09.
¿Sabemos todos "lo que somos"?
¿Nos gusta que los demás vean justo eso, o preferimos mostrar otra cara?
Suponiendo que se opte por lo segundo:
¿cuándo seremos capaces de liberar la verdadera identidad?
¿Ante quién o con quién querremos desnudar nuestra alma?


"And I give up forever to touch you
cause I know that you feel me somehow
you´re the closest to heaven that I´ll ever be
and I don´t want to go home right now
and all I can taste in this moment
and all I can breathe is your life
and sooner or later it´s over
I just don´t want to miss you tonight

And I don´t want the world to see me
cause I don´t think that they´d understand
when everything´s made to be broken
I just want you to know who I am...

And you can´t fight the tears that ain´t coming
or the moment of the truth in your lies
when everything feels like the movies
yeah you bleed just to know you´re alive..."
En este último día de la semana, con espléndido ejemplo de clima primaveral, he decidido pertenecer por unas horas a esa faunia tan variopinta de espécimenes urbanitas que salen de sus guaridas para poblar las partes verdes de la ciudad, y ejercer pues, la actividad propia de los que se denominan comúnmente "domingueros".

Ayer por la tarde preparé los ágapes típicos para la ocasión:
- Tortilla de patata, española patriótica ante todo...
- Filetes empanados, como los de mi madre de antaño...
- Salmorejo rico, con su huevo y jamoncito a parte, para los que quieran acompañamiento... esta última "especialidad" la incorporo yo al condumio dominguero por el método L´Oréal, porque me sale estupendo, verdaderamente aquí lo valgo...
Además voy con unos amigos que disfrutan y alagan enormemente mis dotes culinarias, y eso, después del esfuerzo y de horas de encierro en la cocina, es de agradecer. (Lo siento, María, pero las dos tortillas llevan cebolla, es que de otra manera no las concibo...)

Después del "día de campo", llega la noche en otro frente de batalla, más blanco y rojo (los colores que me sugiere el hospital), así pues espero volver sana y salva, a pesar de las riesgosas actividades que me deparan ( aparcar en zona próxima a "la acampada" sin pegarme con nadie, recordar la niñez y adolescencia practicando patinaje, sobrevivir al sopor postprandrial sin que me dé una insolación...).
Si no fuera así, el volver completa, sin haberme roto la crisma... a la supervisora de guardia la daría un tabardillo, y no quiero yo tener ese cargo sobre mi conciencia...

Si todo va bien y soy capaz de ello, quizá cuelgue algún ejemplo fotográfico de la integración de los vampiros en la vida humana...
Seguro que lo encontráis si no interesante, al menos divertido...

No obstante, espero no llegar a comportarme NUNCA como los que os muestro a continuación...





La entrevista ha estado bien.
Solo se puede hablar en inglés, por lo que al principio estaba muy nerviosa, por ese miedo que tenemos a meter la pata y a decir incorrecciones los que no estamos acostumbrados a practicar y hablar con naturalidad otro idioma que no sea el nativo.
El profesor es Peter, un chico joven de unos 25 - 30 años, de nacionalidad húngara.
Vino a España por estudios en octubre del pasado año sin saber ni una sola palabra de español, y es voluntario en el centro al que voy a asistir todos los viernes durante 1h y 1/2.
En la entrevista me ha pedido que le hablara de mi vida, de mi profesión y de las motivaciones que tengo en esto del inglés.
Después de unos 30 minutos, ha decidido dejarme en el grupo de los "espabilaos", porque aunque estima que mi nivel está en la mitad de los dos que hay, cree que aprenderé rápido porque la base que tengo es buena.
Así pues, una hora más tarde me he presentado de nuevo allí, junto con otros dos alumnos, de mi edad, más o menos:
un chico español informático y una chica chilena estudiante de Historia.
Ha sido realmente interesante.
Creo que, como dice Piter, los comienzos serán un poco duros, pero luego, poco a poco, me iré soltando...

Por cierto, el profesor está tremendo... una motivación "extra" para no faltar a las clases...
Joder! qué básica que resulto a veces...
Y como hoy ya no pienso como ayer...
A tomar por culo los lastres!
Soy complicada y caprichosa, lo sé...
Bueno, lo segundo no, nunca lo he sido, pero si un poco obstinada... es una particularidad de los Aries, según dicen.

Que con G. no sólo lloro... joer!

"looking for some inspiration
made my way into the night
all that bullshit conversation
well baby can´t you read the sings?
I won´t bore you with the details baby
I don´t even want to waste your time
let´s just say that maybe
you could help to ease my mind
baby, I ain´t Ms. Right..."


La última vez que bailé esto en una disco fue hace unos nueve años, en la ya extinguida sala Arena, junto con algunos compañeros de la antigua "Recu", tras una divertida cena, creo que de Navidad.
Si no mal recuerdo, una de esas compañeras, muy animada ella, le pegó un beso en los morros a un recién estrenado catedrático de cirugía, y otra, totalmente desinhibida, se sentó en sus rodillas poco después para hacerse una foto con el nuevo jefe...
Lo que hace el alcohol... y no es que desapruebe su conducta... es que podrían haber tenido más gusto y haber elegido mejor, que había variación y mucha mayor calidad... jejejeje...
Y lo de que sonara este tema fue porque al dj le di pena y "me la puso", tras pedírsela con mucha insistencia... El que no llora no mama... claro...
Hay personas que piensan que son nefastas para los demás.
Creen que con sus conductas o actitudes, en general, van a terminar dañando, de cualquier manera, a los que tienen alrededor.
No quieren provocar problemas, pero pareciera que los causan irremediablemente.
Y como tienen un fondo noble, aunque ellos mismos se resistan a creerlo, esto les produce o les han producido, en algún momento de su vida, un gran sufrimiento.
Su reacción es, para resultar indemnes, tanto de cara a los demás, como para ellos mismos, la huida permanente.

Deciden no implicarse en nada, y se niegan el más mínimo disfrute emocional.

Tan cerca, tan lejos, perdido en el tiempo... esperando una señal.... para no vivir en una mentira... "para justificar mi vida"...

Los "eventos sociales" en los que nos vemos inmersos en éstas fechas prenavideñas hacen que la agenda de trabajo y la ociosa se solapen peligrosamente.
La época en la que estamos es la excusa perfecta para organizar comidas, cenas y reuniones sin fin, algo que a los españoles nos encanta, sobre todo porque es motivo suficiente para demostrar nuestra querencia por el arte culinario, tan enraizado en nuestra cultura.
Todo lo importante lo solemos celebrar en torno a una buena mesa, cosa que a mí me encanta.
Disfruto inmensamente comiendo en compañía de buenos amigos. Me gusta la cocina tradicional, la moderna, la nacional (especialmente), la internacional ( italiana, francesa, árabe...), eso sí, en cantidad abundante...
Que soy de buen comer, vaya, aunque mi aspecto "estilizado" despiste y haga impensable que pueda ingerir como lo hago y además me produzca tanto placer.

El martes pasado fui a una cena especialmente agradable, con un grupo de personas entrañables con las que he compartido unos meses de experiencia laboral muy gratificante y bastante distinta a la que conocía hasta el momento.
He tenido la suerte de pertenecer a un equipo estupendo de profesionales varios al servicio privado de un cliente muy especial.
"Mi jefe" era una persona "exclusiva" en muchos aspectos y no sólo por el status social al que pertenecía.
Sus cualidades humanas lo hacían único.
A pesar de encontrarse en una situación dura (durísima), de tener una limitación física absoluta y sufrir una dependencia total, requiriendo por ello toda clase cuidados, desde los más básicos hasta los más específicos, no perdió nunca las ganas de vivir y de luchar, ánimo que mantuvo siempre hasta el final con una complaciente sonrisa.
Cualquiera de nosotros no hubiera sobrevivido en tales circunstancias mucho, ya no por la necesidad de medios técnicos y humanos, sólo posible con unos recursos económicos enormes, sino por la fuerza vital y el tremendo tesón requeridos para ello.
Estos valores y otros muchos eran admirables en el caso de "mi jefe".

Disfruté de muy buenos momentos a su cuidado y conocí a muchas personas estupendas e interesantes que de otro modo me hubiera resultado impensable.
Recuerdo algunas tardes con especial cariño, cuando le ponía ópera y ambos disfrutábamos en silencio de la música.
De vez en cuando yo no podía evitar "canturrear" y él me decía con su particular habla y en tono jocoso "Berni, te he oído, estás cantando...", a lo que yo, algo apurada, contestaba " pues sí, Don R., me ha pillado...".
En otra ocasión le estaba leyendo un libro sobre los coleccionistas de arte más famosos del mundo (él era una persona muy culta y con una experiencia vital increíble). Me detuvo en la lectura y me dijo:
"Berni, mi colección más querida y preciada es la de mis bellas enfermeras"...
Su comentario me conmovió inmensamente. La cualidad de belleza a la que él se refería era mucho más amplia, sin duda una visión profunda de la percepción humana, ya que su absoluta ceguera le impedía conocernos físicamente.
No obstante la falta de vista era uno de los "handicap" que más lamentaba, ya que su pérdida fué progresiva y él había sido una admirador en general, de todo lo bello.
Así pues tuvo que hacer suyo aquello de "las cosas más bellas de éste mundo no se ven ni se tocan, se sienten en el corazón"...

Su tremenda fortaleza mental y su carácter férreo pero generoso hace que me acuerde mucho de él y haya sentido su pérdida como si de un familiar mío se tratase.

Ese es el legado más preciado que podemos dejar las personas de nuestro paso por éste mundo, el que los demás nos guarden en sus recuerdos y en su corazón por mucho tiempo.

El unió a un grupo de personas que, en su nombre, desean seguir viéndose ocasionalmente para recordar tantos momentos especiales e intensos que junto a él y por él vivieron y poder así compartir unas agradables y emotivas horas de encuentro.

Va por usted, D.Ra, ésta aria "O Fortuna", del "Carmina Burana" de Orff, una de sus favoritas...


Y por todos los que tuvimos la suerte de compartir tantos momentos con usted.
Un cariñoso saludo y un gran beso a todos.