Este es el ritmo de la noche, el ritmo de mi vida...



"Won't you teach me how to love learn
there'll be nothing left for me to yearn
think of me burn and let me hold your hand

I don't wanna face the world in tears,
please think again I'm on my knees
sing that song to me
no reason to repent..."



Berni.
Martes 27/4/10.

Al día siguiente le habían quitado la sedación en las últimas horas del turno de noche para intentar progresar lentamente en el destete al comenzar el día.
Yo estaba deseando llegar al servicio para saber cómo había ido todo, leer el parte de la revisión en el quirófano, las horas que estuvo, cuando volvió al servicio... despejar muchas dudas que tenía, porque aún no sabía muy bien qué había sucedido la mañana anterior para que la cosa se complicase como se complicó...

Llegué a las ocho de la mañana, ella aun mantenía los ojos cerrados, y aunque yo no tenía la certeza, estaba casi segura de que ya estaba despierta.
La dejé descansar una hora más, mientras atendía a otros pacientes "vecinos", y después la llamé por su nombre, haciéndola una pequeña caricia en la cara.
Abrió los ojos y me regaló un saludo espléndido, mudo pero divino, como en su despedida el día anterior, justo antes de caer bajo los efectos de la sedación.
Me sonrió ampliamente todo lo más que pudo, resarciéndose del hecho de haber tenido los días previos un tubo orotraqueal que se lo impedía.

Sentí una gran emoción y unas ganas de llorar que tuve que contener...

Esta gran mujer saldrá del trance y tirará para adelante, no tengo una bola de cristal ni ciencia infusa que me lo confirme, pero tal y como transcurrieron los acontecimientos y la reacción de ELLA, no me cabe la menor duda, porque es una luchadora nata...


¡Bravo por la gente así!
Un vídeo que demuestra que las cosas no son a veces lo que parecen, que no es bueno dejarse llevar por los prejuicios y que lo óptimo sería intentar mantener una visión amplia de la realidad.
Ironía con tinte de humor negro que nos puede arrancar una leve sonrisa... o no...



Berni.
Martes 27/4/10.


El de Green Day...



O el de Sabina...



Muy diferentes, pero con idéntico trasfondo.
Como dice Javier, de nuevo "lo mismo"...

Berni.
Lunes 26/4/10.

El otro día volvió a suceder.
Una de esas complicaciones que confías que no ocurran, pero que sin embargo aparecen, pese al correcto control sobre los factores de riesgo y del buen hacer de los profesionales.
Expresar la sensación de estupor sufrida y de cómo se te queda el cuerpo después de todo, es difícil...

Cuando sedé a la paciente lo hice con el pleno convencimiento de que en unas pocas horas ella volvería a despertar como si no hubiera pasado nada. Sólo un pequeño lapsus en el tiempo para realizar una técnica relativamente sencilla, algo que los médicos de mi unidad hacen con cierta frecuencia y con lo que optimizan la vía aérea de todo paciente que requiere de un destete lento debido a su patología...
Incluso de médico se despidió de ella con un cariñoso "bueno, ahora a cerrar los ojitos y a dormir un poco", mientras yo inyectaba el bolo de Propofol...

Al cabo de un par de horas más de diez personas estábamos corriendo hacia el quirófano como alma que lleva el diablo.

Cuando regresé a mi sitio visualicé el hueco donde habían estado la cama y la paciente, tan sólo unos minutos antes.
El espectáculo me pareció verdaderamente dantesco:
Gasas y material desechable ensangrentado llenando las papeleras y dispersos por accidente en el suelo, desorden y caos unos metros alrededor...
En ese momento me vino a la memoria una fotografía que vi en un blog, donde salía la imagen de una sala de urgencias de un país en pleno conflicto armado.



Mientras me tranquilizaba y respiraba hondo para liberar la tensión acumulada, empecé a notar los efectos residuales de los altos niveles de catecolaminas en sangre, una sensación de flojedad invadió mi cuerpo, las piernas me temblaron y tuve que sentarme.
Volví a sentir las manos de las paciente apretando suavemente las mías, cuando en el momento de dormirla la dije:
Venga, cariño, que esto pasa rápido, es necesario... y ya verás como no hay ninguna complicación... te veré en un par de horas...
Y sus ancianos ojos, muy abiertos, que me miraron con dulzura, y me dijeron sin verbalizar una palabra:
Lo sé, mi niña, lo sé... en ti confío...

Berni.
Lunes 26/4/10.

La verdad es que las relaciones a través de la red, por virtuales que sean, no dejan de proporcionarme sorpresas de todo tipo.

Cuando esta mañana volví al blog y visualicé los comentarios de Anónimo, confieso que tuve una inicial reacción, a caballo entre el desconcierto y la curiosidad.
Prejuzgando el escueto texto dejado (Nurse Bernie says to GM: Do you want my sex?), pensé:
Bueno, se ha liado parda. Un "elemento disruptivo erótico-sexual" se ha metido en el rincón ¡cagoentoloquesemenea!...

De inmediato me fui a Google a buscar los links dejados, sin mucha confianza en lo que me iba a encontrar y... Oh! my God!:
¡Una enfermera inglesa llamada Bernie haciendo un cameo con mi adorado George Michael!

Me estuve riendo un rato con Nurse Bernie (que no Berni) y su caricaturesco porte.
Que personaje más particular, por Dios!



Muy buena la pregunta de George a la propuesta de Bernie "Do you want my sex?".
Yo te lo contesto, querido George:
Pues no, Bernie no ha debido leer los periódicos... jajajajaja!... o le da lo mismo! jajajaja!

Esta chica tiene futuro, porque después de ver el vídeo siguiente...



¡Ole Nurse Bernie! ¡Pedazo de morreo que consigue de George! (Bueno, y quizá algo más) Jajajajajaja!

Os dejo el tema que canturreaba la enfermera Bernie en el primer vídeo.
Eran los tiempos en que George Michael formaba parte del famoso dueto Wham!, allá por los años 80...



Y la canción de The Pogues que versionan NB y GM:



Gracias Anónimo, he disfrutado un montón con este descubrimiento...

Berni.
Domingo 25/4/10.
Últimamente estoy bastante liadilla, y a veces me agobio un poco por ello, pero sarna con gusto no pica.

Me han ofrecido varios "proyectos" que para mí son totalmente ilusionantes, uno de ellos me entusiasma especialmente, pero a la vez me provoca cierto miedo e inquietud por "la complejidad" del asunto.

Como soy "como soy", y no puedo evitarlo, "yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así", que diría Janette (os aseguro que mi terquedad no obedece a las mismas causas, aunque un psicoanalista me quitaría la razón seguro), y además no puedo ni quiero decir que NO (otra circunstancia de mi voluntad a estudiar).... pues eso, que me he liado la manta a la cabeza y los he aceptado.

No negaré que me gustan los retos.
Aquello que me hace salir de la dinámica de trabajo habitual y me supone un sobre esfuerzo personal, me llena de satisfacción y orgullo cuando, una vez pasado el mogollón, veo los buenos resultados. Pero no deja de incomodarme y de preocuparme constantemente la incertidumbre de si finalmente todo saldrá tan bien como yo espero, si llegaré a alcanzar ese utópico nivel que siempre me pongo como meta y que guía mis actos y mis esfuerzos en estos menesteres, y así poder demostrar a los demás que no se han equivocado a la hora de depositar su confianza en mí.

Bueno, ya iré contando algunos de los retos aceptados, que creo que me ayudarán a vencer esos miedos silentes que albergo en mi interior y a aumentar la confianza propia.
"Cuando no puedas con el enemigo, únete a él", "hay que coger el toro por los cuernos", que dicen...
Espero no tener que musitar después con la cabeza gacha eso de "Manolete, Manolete... si no sabes torear pa´ que te metes...", jejejeje...

Y una cancioncita de Berni para Berni, porque ella lo vale (o eso trata de demostrarse)...
So I keep on trying...





Berni.
Domingo 25/4/10.