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Cortos de animación que nos traen pequeñas historias sobre la vida, la muerte, (un tema "oportuno" en estos días), donde hay espacio para la  ternura, la emoción, e incluso para el humor, aunque éste sea un tanto ácido...

"Día de los muertos"
Hay que celebrar la vida...pese a todo...


"Death Fails"
A algunos "les cuesta morirse"... ¿fracaso de la parca?...



"Changing Batteries"
Ojalá fuera posible una carga de energía vital a tiempo...


"Morty´s"
Defendiendo la tecnología "hasta la muerte"...


Berni
Sábado 02/11/2013

Extraña...  así  me  encuentro  hoy.
Tras  una  mañana  también  "rara"  en  el  trabajo.  Eso  se  los  santos  inocentes  no  me  hace  ni  puta  gracia.  Para  qué  decirlo  de  otro  modo  más  suave,  si  es  la  verdad... 
Nunca  entendí  ese   espíritu  chistoso...  Será  que  no  tengo  "chispa",  o  no  soy  suficientemente  fiestera...  aunque  los  que  me  conocen  bien  pueden  afirmar  todo  lo  contrario...  

Y después  ese  sentimiento  de  pérdida...  "sin  haber  sido  nada  mío",  tras  leer  a  Enfermero9  y  la  desdicha  de  Eva,  Juan  Carlos  y  el  pequeño  Fran...

Esas  desgracias  son  las  que  te  hacen  dejar  de  creer  en  lo  que  queremos  o  necesitamos  creer,  las  que  arrebatan  el  sentido  a  aquello  para  lo  que  nos  empeñamos  en  buscar  una  razón,  sin  quizás  tenerla...

Mi  más  sentido  pésame  para  esos  padres,  sumidos  en  un  dolor  indescriptible... y  también  para  vosotros,  Rafa  y  Ángela,  que  lo  estáis  pasando  mal...  Un  gran  abrazo  para  todos...


Berni.
Martes  28/12/10.
Ayer una compañera me envió este genial corto con la siguiente anotación:
"a veces en la UCI esto es así..."
La verdad es que no le falta razón, porque cuántas veces "nos empeñamos" en "salvar a toda costa" cuando el sujeto de nuestro trabajo no desea ser salvado...

El film es una producción española y se titula "La dama y la Muerte".
Es bastante bueno, merece la pena verlo (muchos de los que entráis en el rincón lo habréis disfrutado ya, pues está colgado en no pocos blogs, en Facebook y en otras redes sociales. Parece que ha gustado mucho al personal).



(Gracias Paloma).

Berni.
Sábado 6/2/10.

Hablar de la muerte no es nada fácil, y menos cuando lo haces con enfermos que son plenamente conscientes de que van a morir en pocos días.

Por mi experiencia en un servicio de Hematología creo que puedo afirmar, sin ningún género de duda, que los pacientes que hablan de la muerte con claridad, agradecen que su interlocutor lo haga con la misma sinceridad y sin tapujos, porque la certeza del conocimiento, en estos casos, es siempre mucho más tranquilizadora que "el no saber".

Cuando un paciente te dice, "Me estoy muriendo, ¿verdad?" es duro, muy duro, pero si le miras a los ojos, sentirás que pregunta para que le digas la verdad, no para mentirle.
Él deposita en ti la confianza suficiente como para hacer esta pregunta, a sabiendas que la respuesta será lo que hay, y consciente totalmente de que este asunto incomodará mucho a su receptor.

El conocimiento, en estos casos, se convierte en pura necesidad, por eso siempre debemos responderle con la verdad, si lo que pretendemos es ayudar a satisfacer su demanda. Llegado a este punto, en el que las preguntas del paciente son tan directas y concretas, podemos estar seguros que el mismo se siente suficientemente preparado, y acepta la situación de irreversibilidad y un venidero estado "ominoso" a muy corto plazo.

Ahora, ¿cómo debemos abarcar el asunto?

Siempre se habla de "la verdad soportable" como arma de manejo en este tipo de circunstancias.
Cuando llevamos un tiempo con el paciente y el contacto con la familia es el adecuado, sabremos perfectamente lo que este es capaz de asumir.

Tenemos la opción de contestar formulando otras preguntas. Por ejemplo, si un paciente te dice "¿me estoy muriendo?" podemos contestar diciendo "¿Por qué me preguntas eso? ¿es lo que crees que está sucediendo?"
Obtendremos respuestas que nos clarifiquen la actitud del paciente, si es capaz de hablar con calma del tema es muy probable que haya llegado a la fase de aceptación de la muerte y necesite cierta información para resolver temas pendientes. Indagaremos sobre sobre sus verdaderas inquietudes, pero nunca debemos engañarle.

La aceptación es una liberación, necesaria para un proceso óptimo en este paso final que es parte de la vida.

Ahora bien ¿estamos todos los profesionales preparados para hablar de la muerte con un paciente sin que este momento nos suponga una situación estresora importante y/o nos genere cierto estado de ansiedad?


"La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene"
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.


"La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos"
Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.



Berni.
Martes 2/2/10.
Patrick Swayze, el actor de las famosas películas "Dirty dancing" y "Ghost", ha muerto esta madrugada víctima de un cáncer de páncreas.



El cáncer de páncreas ha dejado "secuelas" importantes en mi familia, porque varios miembros lo han padecido y han muerto por ello, además en muy pocos meses desde el diagnóstico.
Por eso, cuando me enteré que éste actor estaba enfermo, no pude más que pensar en un triste final más o menos temprano... y me apené mucho por ello.

"She is like the wind" fue una canción que él mismo interpretó en Dirty Dancing, una película que no me gustó demasiado, sin embargo el tema me encantaba:



Berni.
Martes 15/9/09.

La fecha de hoy es, con toda probabilidad, un indicativo en el tiempo "clave" para todos los que vivimos, de manera consciente, los terribles acontecimientos que sucedieron hace, exactamente, 8 años.

El atentado de las Torres Gemelas de Nueva York marcó un punto de inflexión en la historia moderna del mundo entero.

Las imágenes de los aviones impactando "en directo" en el telediario del medio día español son y serán, imposibles de olvidar.
Aún recuerdo el silencio sepulcral que se hizo en aquel restaurante lleno "hasta la bandera", donde me encontraba con mi marido en el momento en que todos los allí presentes contemplamos dichas imágenes, con inmenso asombro y estupor, en las enormes pantallas de televisión del local.






A partir de ese momento estuvimos al tanto de lo que estuvo aconteciendo durante dos o tres días sin interrupción, salvo las lógicas y obligadas horas de descanso nocturno.
Al finalizar de comer cogimos de nuevo el coche para ir a la misma playa (estábamos de vacaciones) donde habíamos estado por la mañana, tan felices e ignorantes de lo que estaba por venir.
Continuamos escuchando las informaciones, aún muy confusas, en la radio del coche, y estando tumbados en la arena, compartimos los auriculares de un discman que yo llevaba, en todo momento intranquilos, al hilo de la noticia...

Me acuerdo perfectamente del gesto de asombro y de preocupación que ambos hicimos cuando escuchamos que la primera torre se había derrumbado.

Enseguida nos marchamos al apartamento para seguirlo por televisión, ya que era algo gravísimo, y estábamos francamente preocupados por las consecuencias internacionales que de aquellos terribles hechos se pudieran derivar.

Yo pensaba en la cantidad inmensa de víctimas bajo los escombros de los edificios, aunque no podía imaginar, ni por lo más remoto, el trágico balance final de los múltiples atentados que increíblemente se estaban sucediendo en el territorio norteamericano, casi de manera simultánea.

Casi 3.000 personas murieron en el 11-s.
Una cifra tremenda, tanto por la cuantía en sí, como por el inconmensurable DOLOR que ella conlleva, y que me es del todo imposible imaginar, justamente por su infinitud, cualidad casi incomprensible para la mente humana, y absolutamente insoportable para el alma y el corazón del hombre.

No hay palabras que puedan expresar lo que sentimos aquellos días millones de personas.
La obcecación y la sinrazón de unos pocos dejaron atónitos y mudos al resto del mundo entero...




Que en paz descansen
todas las víctimas del 11-S.

Berni.
Viernes 11/9/09.
Y va para un año largo que él se marchó en busca de la tan ansiada libertad.
Sus ojos se llenaron de luz y su cuerpo inerte, paradójicamente, recuperó la vida.
Tomó su gorra de capitán, se enroló y se puso al mando, en el que sería SU viaje definitivo:
Un viaje sin retorno, sin vuelta atrás...
Partió rumbo a lo desconocido, pero sin miedo alguno, a surcar diferentes mares, con aguas más apacibles y brillantes que las que había navegado siempre, en tantas otras ocasiones, y con tanto orgullo.

Capitán, marinero y viajero del navío en un azul inmenso, intangible, con sirenas aladas y resplandecientes faros guiando su trayecto...


HABLAME DEL MAR MARINERO

Háblame del mar marinero
háblame del mar, háblame.

Dicen que hay toros azules
en la primavera del mar
que el sol es el caporal
y las mantillas las nubes
que las mueve el temporal.

Dicen que hay toros azules
en la primavera del mar.

Háblame del mar marinero
dime si es verdad lo que dicen de él
desde mi ventana no puedo yo verlo
desde mi ventana el mar no se ve.

Háblame del mar marinero
cuéntame qué sientes allí junto a él
desde mi ventana no puedo saberlo
desde mi ventana el mar no se ve.

Dicen que el barco navega
enamorado del mar
buscando sirenas va
buscando sirenas nuevas
que le canten al pasar.

Dicen que el barco navega
enamorado del mar.

Háblame del mar marinero
dime si es verdad lo que dicen de él
desde mi ventana no puedo yo verlo
desde mi ventana el mar no se ve.

Háblame del mar marinero
cuéntame qué sientes allí junto a él
desde mi ventana no puedo saberlo
desde mi ventana el mar no se ve.

Háblame del mar marinero
háblame del mar, háblame.


Rafael Alberti.

Berni.
Viernes 10/7/09.




Hoy, de nuevo, he vuelto a madrugar.
Me he levantado a las 6:30, media hora más tarde de lo habitual, ya que el ser Domingo me permite retrasar un tiempo la rutina diaria, pues se que hoy no hay problemas de tráfico ni de parking al llegar al hospital.

La temperatura suave y la brisa de la mañana han hecho que una sensación de bienestar y optimismo me inundara nada más salir a la calle.
Música tranquila durante el trayecto, las ventanillas totalmente bajadas, rebufo de aire enredándome el cabello... y ni un alma por Madrid.

Cuando llego a la UVI, me encuentro con el saludo de las compañeras, el rostro cansado... y un incomprensible tono de desánimo.
Al girar la cabeza, veo su cama vacía, y un gesto de absoluta incredulidad llena mi cara...
Comienzo a escuchar con detenimiento el relato de los acontecimientos, mientras me siento en el taburete que tengo más próximo.
Lo ocurrido constituye todo un compendio de despropósitos.. un desafío total para mi particular ley de la lógica.
Tras unos minutos de escucha y de perplejidad general, se hace un silencio momentáneo, mientras veo mi propio asombro reflejado en los ojos de mi compañera, el mismo que muestran los rostros de todas las allí presentes.

Después de asimilar la realidad, aparto de mi mente las imaginarias escenas de una situación no vivida, intento centrarme un poco y me dispongo a trabajar.
Una hora más tarde ya tenía un nuevo paciente, con el que me he mantenido a pleno rendimiento físico y mental el resto del turno.

Al salir por la puerta C el bochorno del ambiente me ha dejado un poco aplanada y la tensión de las horas previas se ha venido abajo de repente.

Sentada frente al volante he decidido poner algún ritmo evasivo, que a pesar del volumen, apenas escuchaba.
He recordado que ayer, a las 3 de la tarde, ni siquiera me despedí de ella, como hago habitualmente con todos mis pacientes. Se había quedado dormida unos momentos y no quise despertarla. Al día siguiente la vería de nuevo...

Ahora tengo la certeza de que ya nunca podré hacerlo...


"I know I can be afraid,
but I´m alive,
and I hope that you trust this heart behind my tired eyes...
cause I´m no angel...
but please dont think that I can´t cry...
I´m no angel...
but does that mean that I won´t fly..."


I´m no Angel, by DIDO.

Berni.
Domingo 14/6/09.
La proximidad con el dolor y la muerte de una forma rutinaria, el estar tratando con ello cada día durante horas, hace que el aprecio por la vida se intensifique y sepamos discernir lo accesorio de lo verdaderamente importante.

Cristina García-Andrade es una forense que que enfrenta a situaciones muy duras en su trabajo y sabrá bien que tiene que compensar este estrés emocional de alguna manera.

Por otro lado, de lo negativo y lo tremendamente trágico también se puede extraer siempre lo contrario y obtener una visión positiva.
Con eso es con lo que tenemos que quedarnos, si no la vida nos parecería un calvario y una penitencia desmedida, castigo infinito impuesto por alguien o algo que no llegamos a comprender, lo que resultaría aún más tortuoso e injusto...

Muchas veces tratamos de dar explicación a tanto dolor y sufrimiento, el por qué unas personas nacen "con estrella" y otros "estrellados"...
Creo que es una actividad infructuosa, porque no hay una respuesta lógica y racional para ello ( la mayor parte de los humanos tendemos a buscar la racionalidad en todo ), es un error... hay cosas que son como son y no hay más...

Después hay quien se afana en perseguir la expansión más absoluta exprimiendo al máximo cada minuto que sea posible de esta vida, porque el sufrimiento ajeno y el personal pueden resultar absolutamente insoportables...
entrando en una dinámica un tanto kamikace...



Esto puede generar conductas peligrosas, la compulsión en la búsqueda de la evasión lleva a juegos peligrosos, incluso perversos, negándose el disfrute con lo más sencillo, que es en el fondo lo más sensato, entrando entonces en la insatisfacción total...



Chris, estás "tocado", no puedes evitarlo...