Me acaba de llamar una amiga y me ha dado una noticia tremenda que me ha dejado petrificada.
No conozco a la persona que ha sido el triste protagonista de la misma, pero me he entristecido muchísimo y he sentido mucha pena por algunos familiares, con los que sí tengo relación.
Es curioso como la vida puede parecer "un camino de rosas" para algunos, y una senda de espinos para otros, un sufrimiento inclemente y constante que les haga determinar que no merece la pena continuar en su recorrido...
Aunque lo ideal se encuentre justo en el equilibrio entre ambos estados, porque "lo perfecto" resulta tan utópico como falso, y la desdicha absoluta una pena injusta, resulta complicado entender por qué permanecemos o insistimos en permanecer (a veces se pone cierto empeño) más tiempo de lo razonable en los extremos.
Y cuando la fatalidad se ceba por segunda vez y en análogas circunstancias sobre los mismos familiares, me pregunto de dónde pueden sacar fuerzas para superar una tragedia así...
Este mundo es extraño, con infinidad de contrastes, de realidades, de personas, de situaciones vitales...
Se puede volver vertiginoso o tremendamente absurdo, eso nunca se sabe.
Pero lo importante, cuando esto suceda, es tener a alguien o algo a lo que agarrarse... porque este mundo va...
Berni.
Jueves 23/9/10.



