Ayer me quedé conmocionada al leer la noticia del suicidio de Mario Monicelli.
El famoso director italiano se arrojó desde la ventana del hospital de Roma donde estaba ingresado. Tenía 95 años y un cáncer de próstata en fase terminal.
Su extensa filmografía y la calidad de sus trabajos le supusieron el reconocimiento nacional e internacional, situándole como uno de los grandes maestros de la "Comedia a la italiana".
Trabajó con infinidad de actores-actrices muy conocidos y venerados, como Monica Vitti, Giancarlo Giannini, Vittorio de Sica, Sophia Loren, Vittorio Gassman, Marcello Mastroianni, Claudia Cardinale, Alberto Sordi, etc...
Además también fue un excepcional guionista y actor.Una de sus últimas apariciones en la pantalla grande como intérprete, fue con un pequeño papel en "Bajo el sol de la Toscana", preciosa película de género romántico que narra las experiencias de Francis Mayne, escritora de 35 años oriunda de San Francisco que tras un doloroso divorcio, decide comprar e instalarse en Villa Bramasole, caserón antiguo y destartalado que se encuentra en plena campiña toscana.
Monicelli hacía de aquel viejo huraño que iba a visitar diariamente el monumento mortuorio, tal vez de su esposa, y que negaba, día tras día, un gesto amable a la escritora, que insistía en saludarlo desde su balcón. Hasta que...
"Cuentan que construyeron la vía férrea sobre los Alpes entre Viena y Venecia antes de que existiera un tren que pudiera realizar el trayecto. Aún así la construyeron: sabían que algún día llegaría el tren...
Si hubiera tomado otro desvío, ahora estaría en otra parte, sería una persona distinta...¿Qué son cuatro paredes? Son lo que contienen, la casa protege a los soñadores. Pueden suceder cosas increíblemente buenas, incluso después de mucho tiempo... y es una gran sorpresa..."
Descanse en paz, Mario Monicelli...
Berni.
Martes 1/12/10.



