Es extraña la capacidad que tienen algunas personas para conseguir fijarse en la mente de los demás y permanecer allí agazapados. Luego, de la manera más inesperada y ante un estímulo ilógico, reaparecen incongruentemente como por arte de magia, inundando la ideación del poseído, a pesar de que éste haya intentado olvidar cualquier conexión de pensamiento con el primero...
Tampoco entiendo el por qué de la compulsión del recuerdo sobre situaciones que han sido productivas de intenso
dolor.
El olvido sería la mejor solución que evitaría de forma efectiva el sufrimiento repetido y sin sentido que provocaría el pensamiento compulsivo, pero en ocasiones es imposible hacer uso de éste mecanismo defensivo (que sí emplean los niños que han sufrido grandes traumas en su infancia), y el recuerdo se convierte en una tortura mortificante, quizá sólo encuadrable en conductas patológicas del género del masoquismo.
A veces esa capacidad a la que me refería al comienzo del post es tan poderosa como incontrolable y las consecuencias de la misma son devastadoras...incluso para aquellos que la poseen. Estos muchas veces son testigos atónitos del perjuicio causado por ese don no bien manejado, o el uso indebido del mismo ha desencadenado reacciones indeseables que les han provocado un perjuicio propio, causándoles un sufrimiento igual o mayor (bueno, ésto lo dudo mucho) al generado en "su víctima".
La capacidad de manipulación es peligrosa, porque puede hacer caer tanto a quien la utiliza como a los sujetos susceptibles de ser manipulados... aunque de manera práctica todos se encuentren "atrapados" en la misma red, la tela de araña sólo es mortal para unos, los pobres incautos... los otros viven en ella y el beneficio es, indudablemente mayor...
Tampoco entiendo el por qué de la compulsión del recuerdo sobre situaciones que han sido productivas de intenso
dolor.
El olvido sería la mejor solución que evitaría de forma efectiva el sufrimiento repetido y sin sentido que provocaría el pensamiento compulsivo, pero en ocasiones es imposible hacer uso de éste mecanismo defensivo (que sí emplean los niños que han sufrido grandes traumas en su infancia), y el recuerdo se convierte en una tortura mortificante, quizá sólo encuadrable en conductas patológicas del género del masoquismo.
A veces esa capacidad a la que me refería al comienzo del post es tan poderosa como incontrolable y las consecuencias de la misma son devastadoras...incluso para aquellos que la poseen. Estos muchas veces son testigos atónitos del perjuicio causado por ese don no bien manejado, o el uso indebido del mismo ha desencadenado reacciones indeseables que les han provocado un perjuicio propio, causándoles un sufrimiento igual o mayor (bueno, ésto lo dudo mucho) al generado en "su víctima".
La capacidad de manipulación es peligrosa, porque puede hacer caer tanto a quien la utiliza como a los sujetos susceptibles de ser manipulados... aunque de manera práctica todos se encuentren "atrapados" en la misma red, la tela de araña sólo es mortal para unos, los pobres incautos... los otros viven en ella y el beneficio es, indudablemente mayor...
Falling...
"el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra", o eso dicen...



