Después de un comienzo de día desacertado, una mañana de trabajo como otra cualquiera, y constantes auto reflexiones con el sonido imaginario del látigo castigador de fondo... me he ido a comer con las compañeras para compartir unas horas de agradable distensión.
Hemos estado en un restaurante situado cerca del hospital, a unos minutos a pié, en la zona de Moncloa.Yo había estado en tres ocasiones más, y siempre he salido satisfecha con la comida, el servicio y, en general, todo.
El sitio en cuestión se llama "A cuerpo de Rey".
La decoración está cargada de detalles étnicos y posee una zona chillout estupenda para tomar un café.
La comida es deliciosa, las raciones generosas, la presentación muy cuidada y el ambiente cálido y agradable.
Excelente relación calidad-precio con pleno cumplimiento de la regla de las tres B : bueno, bonito y barato.
No dejéis de ir, os sorprenderá.



