10 de Abril del 2009. Viernes Santo:
La soledad recorre las calles de la ciudad y una débil, pero insistente lluvia, es lo único que puedo ver desde la ventana de la habitación en donde me encuentro tecleando estas palabras mientras divago nostálgicamente entre recuerdos.
El vacío del exterior se cuela por las juntas de las puertas, inundando la casa de una manera casi tangible.
No estoy acostumbrada a estar sola tantos días, a no escuchar más, si quiero, que el zumbido constante del ordenador estando sentada junto al escritorio, en el cuarto de estudio...
El silencio no es el sonido que más me gusta, por eso prefiero darme un homenaje musical vespertino a la par que escribo y navego por la red.
Busco entre las decenas de viejos cd´s que tengo y a los que nunca dedico momentos como este, de inusual soledad y personal antojo.
No puedo desaprovechar la excepcional ocasión y las especiales circunstancias hacen que me disponga a disfrutar el doble o el triple, encontrándome en mi salsa... :)
Cogo un recopilatorio de blues y soul, ideal para hoy.
Rememoro míticos temas que ya no pueden ser escuchados en las emisoras de música actual, repletas "de lo mismo" e interpretadas por "estrellas triunfito" que detesto. Sólo en determinados puntos del dial pueden oírse ocasionalmente...
Otis Redding, Ben E King, Percy Sledge, Nina Simone, John Lee Hooker, Steve Miller Band, Aaron Neville...
De este último escucho varias veces su "Tell it like it is".
Es una canción que siempre me ha gustado mucho y que conocí de la voz del guaperas de Miami Vice cuando yo era una adolescente.
Recuerdo que tenía una amiga del instituto a la que Don Johnson la volvía loca.
Empapeló literalmente las paredes y el techo de su habitación con todos los pósters de ese tío existentes en el mercado.
A mí me parecía increíble. En cualquier sitio donde te pusieras lo veías. Menuda fijación la de mi amiga.
Yo sólo podía tener en mi cuarto una foto de Paul Newman, "el hombre más guapo entre todos los hombres" en la historia de la humanidad masculina.
Mi madre coincidía en esto y creo que por ello fue la única debilidad "del pavo" que me dejó colgar junto a mi cama.
Don Johnson, con gran éxito entre las féminas a finales de los 80, era el amor platónico de cualquier adolescente, aunque yo prefería a su inseparable compañero en la serie Ricardo Tubbs ( Philip Michael Tomas).
Incluso encontraba en el teniente Martín Castillo (Edwuard James Olmos) un atractivo especial difícil de definir y del todo incomprensible para mi amiga...
Siempre me gustaron los tipos algo raros, no muy guapos, duros pero con el corazón blando... y un poco mayores para mí...
Joer, Don, qué duro eres... pero creo que tienes toda la razón:
hay que decir las cosas con claridad...
tell it like it is...