El viernes noche lo pasé muy bien.
Disfruté con cada canción que tocaron The Rasmus, y no paré de dar botes desde el principio hasta en final de su actuación.
Aunque había bastante gente, el aforo no se cubrió, lo que nos permitió estar divinamente (que diría la difunta Carmina), sin agobios casi de ningún tipo.
Delante de nosotros había una chica que pasó todo el tiempo grabando el concierto con una videocámara personal, a pesar de estar expresamente prohibido, por lo menos así de claro y contundente parecía indicarse en el reverso de las entradas... Nos dio por leer dicho reverso mientras esperábamos la cola para entrar y nos enteramos de que tampoco se admitían ningún tipo de objetos que dieran lugar a la recogida de imágenes...
Nos entró la duda de si nos requisarían la cámara de fotos que se nos ocurrió llevar... y ante la disyuntiva de quedarnos sin ella o perder la dignidad... optamos por lo segundo, y mi "partener" tuvo que realizarse un aumento repentino de su hombría acondicionando estratégicamente el objeto de disputa entre sus partes nobles...
Toda la picaresca para que luego ni nos mirasen la cara...
Hay que j*derse...
Por lo menos después nos reímos un rato...
Bueno, la cuestión es que la chica, a la vez que daba rienda suelta a su afición clandestina y grababa, tuvo además que acordarse de toda mi familia al completo, porque por cercanía, es seguro que en el vídeo se me va a escuchar más a mí con mis desafinados gallos, que al propio cantante de la banda...
De vez en cuando se giraba y me echaba unas miradas asesinas del copón bendito, claro que yo no me achanté y respondí con gestos descarados de "mira nena, paso de ti, yo vengo aquí a disfrutar, que para eso es un concierto"...
Es que las mallas negras y la melena encrespada a lo Tina Turner me transformaron
La verdad es que nunca he sido capaz de tomar más de dos copas seguidas o un botellín de cerveza entero, porque "me contento" demasiado pronto...
Una amiga del instituto me decía: "hija, a ti ponerte pedo te sale barato"...
Pues sí, suerte que tienes si lo que pretendes es eso, cogerte un ciego, como vulgarmente se dice, pero afortunadamente yo nunca lo he precisado para pasarlo bien...
Pero esa es otra historia...
Por cierto..
Mientras esperábamos la enorme cola que se montó para entrar a la sala, unas chicas un tanto frikis nos pidieron colaboración para un proyecto curioso que pretenden llevar a cabo... y ¿cómo no?, pues se la dimos...
En la dirección http://www.zarzuelapunk.es/ podréis saber más del tema y, si tenéis paciencia, encontrarme haciendo un poco el paria...



