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La mayoría de nosotros hemos pasado alguna vez por la experiencia de haber tenido que firmar un Consentimiento informado, ya sea cuando nos hemos sometido a alguna prueba diagnóstica, o a una intervención quirúrgica.

La lectura de dicho documento es un ejercicio de fe, o de no fe, podríamos decir con mayor acierto...
Según vas avanzando en las explicaciones te van entrando unos sudores fríos como de descomposición, ya que las complicaciones potenciales de aquel procedimiento "sencillo" al que te vas a exponer resultan, cuanto menos, acongojantes.
Continúas leyendo mientras comienzas a "arrebuscar" en tu memoria esa oración que tu madre te enseñó de pequeño para encomendarte al Jesusito de mi vida, a los ángeles y todos los santos conocidos, para que cualquiera de las potenciales consecuencias indeseables no te sucedan a ti. Sobre todo las mortales, que ese 0,00...% de posibilidades será ridículo, pero ahí está, y si te toca "la has cagado".

Recuerdo cuando mi padre se hizo una colonoscopia hace algunos años.
Una enfermera le soltó el papelito y le dijo sin más:
- Aquí tiene. Debe firmar ésto antes de hacerle la prueba.
A mi pobre padre los ojos se le pusieron como platos delante de aquel folio. Necesitó ir al baño repentinamente (los sudores fríos a los que me refería), y cuando volvió dijo con determinación que no se hacía la prueba, que prefería quedarse con sus molestias gastrointestinales y no saber a qué se debían.
- Es que aquí pone que puedo desangrarme y morir - me decía con pavor.
Menos mal que después de unas pequeñas aclaraciones pude convencerle para que firmara...

Estoy totalmente de acuerdo con la exposición concisa de la información médica del documento, lo que ocurre es que todos no tenemos la misma capacidad de interpretación y comprensión sobre el asunto.
El consentimiento informado es necesario, pero seguido de una buena atención, personal, objetiva e individualizada, que no siempre se da.
Las cosas claras y el chocolate espeso, que diría mi abuela.
Pero sin trivializar ni exagerar, que tampoco hay que sufrir sin necesidad...




Berni.
Jueves 22/10/09.