
Es una pregunta que mi hija me ha hecho alguna vez, sobre todo cuando llega un puente, una fecha festiva o una tarde en la que ella está especialmente cariñosa y tiene que despedirse de "su mami" a la hora de la cena porque tengo que ir a trabajar de noche.
Esta profesión es dura para compatibilizar con una vida familiar que llamamos "normal" o estándar:
La jornada laboral de 8 horas de lunes a viernes es impensable, salvo en determinados puestos que llamamos "tipo chollo" (chollo por lo de los fines de semana libres y sin noches), en la A.Especializada, o bien si se tiene la suerte de trabajar en la Primaria.
Es cierto que no me veo jubilándome a los 65 en el hospital. Creo que el ritmo fuerte de trabajo y el estrés sólo es llevadero hasta cierta edad, porque se precisa de una forma física y un aguante psicológico que va mermando con la edad. Y no es una percepción individual. Es algo que he hablado con muchos colegas de profesión y todos coincidimos en lo mismo:
El hospital es interesante para unos años, pero muy duro, y resulta matador al cabo del tiempo.
Cuando llegan fechas señaladas u ocasiones especiales que no puedes compartir con tu familia y desearías mucho hacerlo, pues fastidia un poco, para qué negarlo...
Haciendo comentarios entre compañeros de éstas ocasiones que todos hemos vivido alguna vez, he escuchado decir eso de "nos hemos confundido de profesión", dicho con un sentimiento de pena que asusta.
Yo aún no pienso que me haya confundido de profesión.
Todavía me compensa con creces la satisfacción de mi labor, aunque tenga que hacer sacrificios personales que en ocasiones me entristezcan de manera puntual.
Y creo que los míos entienden perfectamente esos sacrificios.
Esa comprensión se agradece, ya que de lo contrario viviría con la sensación de cierta culpabilidad por gustarme y dedicarme a este trabajo, lo que no considero justo...
Pero volviendo a la pregunta inicial de ¿Por qué soy enfermera?, podría decir muchas cosas...
Me siento bien cuando cuido de alguien enfermo, alivio su sufrimiento y le ayudo a recuperarse de la enfermedad, y si ésta no se puede superar, hacer lo necesario para que la situación se optimice en lo posible.
Es una cuestión de emociones, de sentimientos profundos, que lo anterior, sin duda, me provoca...
Puede que sólo sea por mera autosatisfacción, si se analiza bien.
Esas sensaciones me tienen totalmente enganchada, responden bien a la demanda que provoca ser una yonqui emocional.
Y desde luego espero que sea por muchos años más...
Berni.
Lunes 9/11/09.



