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Ezra Clayton es un precioso niño de cuatro años que, pese a su corta edad, puede dar lecciones de valentía y de superación a muchos adultos.
Nació con un serio problema en su pierna izquierda, y tras una meditada resolución, los médicos tuvieron que amputársela. Aunque la decisión fue drástica, no supuso un problema para el crío, ya que una prótesis mecánica suplió la extremidad perdida y Erza pudo hacer una vida totalmente normal como cualquier niño de su edad:
saltar, correr, ir al colegio... y sobre todo algo por lo que sentía verdadera pasión: jugar al baloncesto.
Erza es uno de los mejores jugadores de su colegio, es fan de Los Lakers y admirador número uno de Pau Gasol.
El pequeño no se pierde un partido de su equipo favorito e imita a Gasol en todo lo que hace: se corta el pelo como él, simula su barba con un lápiz de ojos...
Erza soñaba con conocerle personalmente en alguna ocasión y gracias a un programa de televisión y a la generosidad del jugador, el encuentro entre Gasol y el niño un buen día se hizo realidad...



"La historia de Ezra es inspiradora y conmovedora, transmite una gran energía y vida. Es un extraordinario ejemplo de un niño que puede y quiere superar todo lo que le presenta la vida. Conocerle a él y a sus padres ha supuesto mucho para mí, es uno de los niños más dulces que he conocido" (Palabras de Gasol).

Dedicado a Enfermero9, a su hijo, y a todas aquellas personas que continúan persiguiendo sus sueños con iusión, los convierten en el motor que guía su existenca y les ayudan a superar las dificultades, bien sean las enormes como montañas aparentemente inexpugnables, o las pequeñas, "insigificantes trabas" que la vida impone en el devenir cotidiano...


Berni.
Domingo 23/5/10.
Esa es la típica pregunta que te hacen cuando eres pequeño y en cuanto empiezas a tener dos dedos de frente...
Qué manía!... parece que no se puede disfrutar siendo niño sin pensar en el mañana... luego nos insisten en vivir el presente... si todos se empeñan en acelerar el tiempo, para que llegue antes el futuro, al parecer debe mejor y más divertido ( mentira pocha! )... o más importante, al menos, ya que nos lo recuerdan constantemente...

Bueno, el caso es que lo que yo contestaba a la pregunta "¿ qué quieres ser de mayor?" era muy variado, sobre todo según la época...

Me ha gustado imaginar mi futuro profesional como azafata, veterinaria, profesora, monja misionera...( también es una profesión lo de estar casada con Dios y mucho más si te ibas con los negritos a las misiones...)...

La vocación de enfermera fue más tardía.
Me llegó con 16 años, poco antes de tener que tomar la decisión al ingreso en la universidad.
Por lo menos tenía claro que me tiraban las ciencias mixtas...

La verdad es que si no fuera enfermera, no sabría qué hacer en la vida.
Me resultaría imposible empezar de nuevo... pero si volviese a nacer y pudiera elegir lo que me gusta...

Estuve unos años haciendo ballet clásico. Me encantaba, pero no pude seguir por cuestiones puramente económicas. Las academias de baile de mi barrio eran muy caras, algo que mis padres no podían permitirse... y lo del conservatorio se planteó vagamente, pero como estaba lejos de casa era un problema... demasiadas trabas para una afición...

Ahora, cada vez que veo un ballet o un montaje de danza moderno, se me cae la baba...
Mucho arte para un mundo "made of steel, made of stone..."



Pero lo que de verdad me apasiona y me pone los pelos de punta es la ópera.
Cantidad de gente que me conoce, aún sabiendo lo que me gusta la música, se sorprende cuando digo que si pudiera elegir un don escogería la capacidad de canto de una primadonna.
Es excepcional lo que puede trasmitir una soprano al cantar... lo considero un auténtico privilegio.





Y ya puestos a fantasear y dada mi predilección por el medio acuático...
¿ por qué no ser una sirena ?
De esas que con su seductor e irresistible canto hacían enloquecer a los marineros para arrojarse al mar...
Es sólo un pensamiento poético, nunca sería tan pérfida...

Me conformaría con ser como Sade...



Mi hija dice que si existieran las sirenas, querría ser una de ellas.
Tiene la misma sensibilidad que su madre...