
He vuelto.
Gracias.
Berni.
Sábado 17/7/10.
Al fin he conseguido escapar de mi "cautiverio" y liberarme.
Un disgusto personal monumental, el instinto de protección y un posterior arrebato, me hicieron cerrar hace unos días la entrada libre en este espacio.
La mayor parte de los asiduos al blog a los que pude invitar a través del correo lo aceptaron de buen grado. Algunos me preguntaron por qué decidí acotar El rincón, otros ni siquiera se lo plantearon, y/o no lo comprendieron. Unos pocos no aceptaron la invitación, lo cual no me preocupó en absoluto, pero muchos visitantes asiduos no tuvieron la oportunidad de entender mi decisión (por la imposibilidad de comunicación), lo cual sí me incomodó bastante.
De cualquier manera restringir la entrada al blog no ha sido una decisión acertada, ya que quebranta uno de los propósitos fundamentales este espacio: compartir. Delimitar el acceso coarta la libertad tanto de los que quieren acceder, leer y comentar, como la mía personal que como blogger deseo expresarme con suficiente libertad, sin miedo a represalias o a malas interpretaciones.
Así pues vuelvo a abrir las puertas de mi rincón, que se torna más pequeño, triste y deslucido que nunca si no hay con quien compartir o si los que pueden hacerlo tampoco se encuentran cómodos.
Espero que todos me perdonéis por mi equivocada decisión, celebréis la reapertura de El rincón de Berni y volváis a entrar con el mismo interés y libertad que antes.
Prometo no volver a dejarme llevar por las circunstancias que motivaron su restricción, aunque aclaro que no toleraré comentarios ofensivos.
Gracias.
Berni.
Sábado 17/7/10.



