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Todo tiene un principio y un fin.
Salvo los cantos de sirena...



Prometo no tener el temido S.E.P., y espero que tú tampoco lo sufras, aunque ambos hayamos disfrutado mucho.
La "morriña" la desterraremos juntos.
;)

Para Kakumi, con mucho Amor.

Berni.
Sábado 28/8/10.
¿Es el síndrome postvacacional fruto de la vida moderna?
Nos lo plantea DM en un interesante artículo en unos días en los que para muchos el verano y las vacaciones están dando sus últimos coletazos.

Creo que nunca lo he padecido de manera aguda con todos los síntomas que este síndrome tan sufrido y tan poco aceptado (no es una patología con entidad propia) nos deja. Un poco de "morriña" por "la buena vida" siempre queda...
Desde luego la entrega al ocio y a la felicidad, la flexibilidad de horarios, las actividades placenteras y demás excelencias con las que gozamos en el periodo vacacional, podrían ser motivos suficientes para deprimirnos nada más incorporarnos a nuestra rutina habitual, pero sólo si pensamos que esta cotidianidad nos agobia y nos esclaviza y no somos capaces de asumir que, al fin y al cabo, "es lo que hay".

De todas formas a mí me queda mucho por disfrutar para andar pensando en el regreso, jejeje...
Y hoy otro día espléndido, ninguno malo desde que hemos llegado. Los elementos naturales y la compañía de mis dos amores harán que me quiera perder en este rincón escondido de mar y arena en el que nos recreamos hasta la caída del sol...

¡¡Sed felices!!


Berni.
Lunes 23/8/10.