Las  palabras,  las  circunstancias,  cómo  nos  expresamos  y  cuándo  lo   decimos,  debería  ser  objeto  de  reflexión  por  parte  de  aquellos  que  vivimos  inmersos  en  el  trajín  y  maremágnun hospitalario,  y  no   nos  damos  cuenta  de  ciertas  cosas...
Situaciones  verídicas  que  nunca  debieran  repetirse,  por  lo  inapropiadas  que  en  sí  son. 

Aunque  algunas  resulten  verdaderamente  graciosas,  han  hecho  sonrojar  al  personal  y  sonreír  a  los  pacientes, cosa  que  no  está  mal,  dadas  las  condiciones   de  "desventaja"  de  los  últimos...

1)
Varios  cardiólogos  pasando  consulta  en  los  boxes  de  una  UCI. 
 Se  detienen  momentáneamente  junto  a  la  cama  de  un  enfermo  y  dicen  con  sobriedad:
- Este  es  un  inferior  sin  progresar...
La  traducción  sería: 
Este  paciente  es  un  infarto  inferior  sin  progresar  a  complicaciones.
El  pobre  hombre  se  quedó  lívido  y  le  dijo,  muy  compungido  a  la  enfermera:
- Yo  no  les  he  hecho  nada  para  que  me  traten  así...

2)
Enferma  anciana  con  shock  hipovolémico  a  la  que  se  empieza  a  transfundir  en  situación  de  urgencia. Algo   obnubilada,  pero con  un  nivel  de  conciencia  "aceptable"  para  entender  lo  que  se  dice  a  su  alrededor.
Un  enfermero   comenta:
- Las  plaquetas  se  pasan  rápido,  ¿verdad?
Otra  contesta:
- Sí,  hay  que  pasarlas  rápido,  como  mucho  en  media  hora...  que  si  no,  se  agregan  y  se  mueren.
La  cara  de  la  enferma  lo  dijo  todo...  Lo  de  se  muere(n)  casi  la  lleva  al  colapso... 
(hay  ciertos  términos  que  deberían  ser  tabú...)

3)
Hora  de  la  merienda  en   una  unidad  de  Recuperación  Quirúrgica. 
Enfermo  anciano, dependiente  para  las  actividades  de  la  vida  diaria,  pero  consciente,  orientado  y  oyendo  perfectamente  (suele  haber  una  tendencia  entre  el  personal  de  Enfermería  a  pensar  que  todos  los  ancianos  padecen  hipoacusia)
Le  traen  una  pera  como  pieza  de  fruta  ("más  dura  que  la  pata  Perico",  por  cierto).
La  auxiliar  le  pregunta  al  paciente  gritando  (y  se  escucha  en  toda  la  sala):
- ¿¿ Se  la  peloooo??
Estallido  de  risas  generalizadas  de  personal  y  resto  de  pacientes...
- ¡¡¡Joer!!!  ¡¡¡Cómo  sois!!!  ¡¡¡La  pera,  me  refiero  a  la  pera...!!!

4)
Médicos  en  planta  pasando  consulta  por  las  habitaciones.
Llegan  a  la  XX,  donde  se  encuentra  una  mujer  anciana  de  unos  80  años.
Le  realizan  varias  preguntas  y  los  galenos, queriendo  averiguar  si  la  enferma  ha  tosido  y  ha  expulsado  secreciones,  dicen:
-  ¿Y  usted  esputa (*)?
La  enferma,  con  la  cara  a  cuadros  y  los  ojos  como  platos,  no  puede  creer  lo  que  aquellos  respetables señores  la  están  llamando...
(*) Esputar.

Berni.
Martes  12/10/10.



Hará  unos  días  que  una  estimada  amiga  y  cordial  residente  en  este  rincón  desde  la  apertura  de  sus  puertas  hace  dos  años  y  pico,  me  decía,  vía  mail,  que  una  parte  del  mundo  de  la  blogosfera  que a ella  le gustaba  recorrer,  ahora  le  parecía  un  desierto  frío  e  inhóspito.

Frozen...


Es  cierto  que  en  ocasiones  ocurren  determinados  acontecimientos  que  precipitan  un  cambio  no  deseado,  vuelcos  súbitos  y  violentos  que  dejan,  a  priori,  un  panorama   desapacible    y  una  bruma  de  incertidumbre  en  el  ambiente  por  cuanto   está  por  suceder  en  dicho  desierto.
Si  el  motor  de  estos  cambios  son  de  naturaleza  oscura,  como  por  ejemplo  (y  sólo  es  un  ejemplo  que  se  me  ocurre  "al  tuntún"),  una  confabulación  que  obedezca  a  intereses  de  mayor  trasfondo  del  que  podamos  imaginar,  la  incomprensión  y  la  perplejidad  acaban  con  el  deseo  de  regreso  por  semejante  páramo.
Siempre  podemos  toparnos  con  desagradables elementos  disruptivos,  comentarios  maliciosos  o enormes  trifulcas  que  nos  harán  alejarnos  de  aquellos  sitios  que  una  vez   nos  parecieron  atractivos  y  sugerentes.
Sin  embargo  en  todas  las  yermas  tierras  existen  lugares  cálidos  donde  cobijarse.   Sólo  hay  que  mantener  la  esperanza  de  encontrarlos  y  resolver  hacerlos  propios.  En  realidad,  cualquier  espacio  físico  o  virtual  se torna  cálido  y  hospitalario  cuando  sus  moradores,  dueños  o  visitantes,  encienden  y  alimentan  con  ilusión  y  determinación,  las  llamas  del  hogar.
Los  bloggers  precisamos  de  visitantes  en  nuestros  espacios  con  los  que  establecer  ese  enriquecedor  feedback  informativo  que  es,  en  la  mayoría  de  los  casos,  lo  que  casi  todos  perseguimos.
Compartir,  aprender  y  distraerse  son  las  máximas  y  las  aspiraciones  de  aquellos  que  acampan  en  el  universo  de  las  bitácoras.
Por  todo  lo dicho anteriormente,  resultaría  muy  triste  que  la  vileza  y  el  hostigamiento  de  unos  pocos  pusieran  fin  a  un  fructífero  proyecto  y  al  deseo  de  otros  muchos  que  pretenden  cultivar   únicamente  buenos  propósitos.
Es  mi  deseo  que no decaiga  el  ánimo  de  continuar  en  lo  que  nos  entusiasma  y  nos  enriquece,  que  no  sucumbamos al  abatimiento  y  la  nostalgia  post-tempestad,  que  los  anhelos  de  libertad  en  la  expresión  no  se  vean  cercenados  por  impíos  verdugos.  
Sembremos  de  nuevo  los campos  con  ilusión,  hagámoslos  verdes  y  fructíferos  allí  donde  el  filo  de  la  daga  los  tornara  en  secos  y  estériles.  Para  que  todos  sintamos  el  deseo  de  volver  y  permanecer.  Cuando  digo  "todos"  me  viene  a  la  mente  un  morador  clandestino  muy  especial, propietario,  por  derecho  propio,  de  un  rincón  de  mi  pensamiento  (y  seguro  que  el  de  muchos  que  leen  estas  palabras...)
Convirtamos  los  desiertos  fríos  e  inhóspitos  en  "islas  bonitas"...  al  menos  hasta  el  resurgir  de  mejores  tiempos...



Berni.
Lunes  11/10/10.
"Se  trata  de  personas,  no  debe  decidir  sólo  el  Dinero"
"Somos  unos  absolutos  hipócritas"
"Yo  le  pido  a  la  comisión  un  poco  de  justicia"

Se  puede  decir  más  alto,  pero  no  más  claro,  si  bien  no  es  necesario. 
Los  datos  y  las  cifras  que  este  hombre  expone  legitiman  totalmente  su  discurso.  Y  justifican  su  exaltación.
Por  fin  un  político  hablando  con  sensatez  y  reflexión...



Berni.
Viernes 8/10/10.
Totalmente ALUCINANTE el vídeo de a continuación.
¿Alguien dudaba de la existencia de los tritones.
Mito convertido en realidad, o ejemplo en  versión masculina de las ninfas del mar, pero con nombre propio:
Guillaume Néri: 27 años,  francés  y campeón del mundo de inmersión en apnea.
Buceando, o lanzándose,  según  se  mire, sobre el Dean's Blue Hole, un impresionante agujero azul en medio del mar.

(FREE FALL: World champion freediver Guillaume Nery special dive at Dean's Blue Hole, the deepest blue hole in the world filmed entirely on breath hold by the french champion Julie Gautier. This video is a FICTION and an ARTISTIC PROJECT. Edited by BLUENERY (c). Music: ARCHIVE - you make me feel).

(Recomiendo  visualizarlo  en  pantalla  completa)



Berni.
Jueves 7/10/10.


Berni.
Jueves 7/10/10.
Jamás borro u oculto las entradas que están escritas.
Todo lo que digo o expongo en el blog ahí queda, no tengo motivos para sentir vergüenza ni retractarme de lo escrito, sí de pedir disculpas si ofendo a alguien por lo expresado.
Hoy voy a hacer una excepción.
Por respeto, por amistad...

"Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera"
P. Neruda.

Berni.
Miércoles 6/10/10.
Etiquetas: 3 comentarios | edit post
Hay circunstancias y momentos nos hacen recordar el pasado de una manera curiosa.
Una conjunción de casualidades y situaciones han provocado que volviera a evocar su sonrisa y su carita llena de ternura y cariño.

Tenía veintiocho años cuando llegó por primera vez a la planta, pero su mente, según decían, era como la de un niño de cuatro. Poseía esos rasgos tan específicos que todos conocemos, tanto en el cuerpo como en el corazón.
Era un crío extremadamente mimosón, con una enorme y perpetua sonrisa en el rostro. Tenía la capacidad de entender perfectamente todo, pero su lenguaje verbal estaba muy limitado a un par de vocablos seguidos y monosílabos. No obstante, lo que aquella criatura transmitía no necesitaba palabras. Le gustaba mucho decir "Cuchi", y es así como decidimos llamarle de manera afectuosa.

Recuerdo que una tarde, a los pocos días de haberle insertado el Hickman para iniciar la quimioterapia, entré en su habitación a curarle el catéter.

- ¡Hola cariño! Vengo a curarte eso que te han puesto en el pecho, pero tranquilo, no tardaré nada y además no duele. A ver lo valiente que eres...

Me senté en el borde de la cama junto a él, que andaba revoloteando por el cuarto como un gatillo encerrado en una jaula.
Cuchi me miraba con detenimiento mientras yo pasaba cuidadosamente las gasas con antiséptico por la zona de inserción y los puntos de anclaje del catéter, aún muy frescos. Después le puse un apósito y le coloqué las dos ramas del catéter de manera "estratégica" para evitar que se engancharan o se pegara un tirón accidentalmente mientras jugaba.

- ¡Hala! ya está campeón. ¡Pero qué bien te has portado!

De repente Cuchi me dio un abrazo, de esos que te dejan sin respiración, y me llenó de besos. Fue algo que me sorprendió por lo súbito que resultó el arrebato amoroso, pero que me llegó al alma. Le achuché con el mismo ímpetu y noté cómo un lazo particular me uniría para siempre a aquel niño tan especial.

A Cuchi le encantaba la música y el cine, en especial la película "Grease", que veía todos los días de su reclusión obligada cuando estaba neutropénico tras los ciclos de QT.
Ibas a ponerle la medicación y terminabas bailando y cantando con él las escenas famosas que todos conocemos. Así, "disfrazada de lagarterana" y todo...



Muchos fueron los meses que aquel niño tuvo que pasar con nosotros. Muchas horas de contacto, de tratamientos duros, de aislamiento entre cuatro paredes de cristal, sobrellevado con su películas favoritas, sus dibus y su familia, siempre ahí con él, al pie del cañón...

Después de un par de años de remisión de la enfermedad tras un trasplante autólogo de médula ósea, la temida recaída hizo su entrada.
Cuchi se fue apagando poco a poco tras el reinicio de los tratamientos, las sesiones y la vuelta a empezar de nuevo el calvario.
Ya no tenía las mismas energías, ni la misma alegría, ni las mismas ganas de sonreír. Prefería dormitar gran parte del día cuando el agotamiento le rendía.
Hubo un día en que desistió de ver a Sandy y Danny en su adolescente relación.
Todos sabíamos el desenlace de la historia de Cuchi, más verídica y con final mucho menos feliz que la de celuloide...

De él aprendí muchas cosas, todas aleccionadoras e inolvidables:
Alegría de vivir, generosidad sin límite, valentía y orgullo... Pero sobre todo recordaré la luz de sus ojillos, sus besos y caricias de cariño llenos de ternura e inocencia.
Dicen quienes conocen de cerca estos niños especiales como Cuchi, que son una fuente de Amor y Luz pura que guía los pasos de aquellos que se encuentran a su alrededor.
Yo sólo viví unos meses esa realidad desde un punto de vista particular, pero lo confirmo de todo corazón y poseo un profundo sentimiento de buena ventura por haberlo podido experimentar.

Hay ángeles sin alas que aparecen en nuestro camino sin saber muy bien por qué. Sintámonos dichosos por ello y disfrutemos de esa fortuna el tiempo que estos decidan quedarse entre nosotros antes de echar a volar definitivamente...


Berni.
Martes 5/10/10.