"So we back in the club
Get that bodies rockin from side to side (side to side)
Thank God the week is done
I feel like a zombie gone back to life (back to life)
Hands up, and suddenly we all got our hands up
No control of my body
Ain’t I seen you before?
I think I remember those eyes, eyes, eyes, eyes...



...so dance, dance, like it’s the last, last night of your life, life
Gonna get you right..."


Berni.
Lunes 13/9/10.
"Si algunas vidas forman un círculo perfecto, otras van evolucionando en formas que no podemos predecir, ni siempre comprender.
Las pérdidas han sido parte de mi viaje, pero también me han enseñado lo que es más preciado. Igual que un Amor, por el que sólo puedo estar agradecida..."





Dedicado especialmente a MiAnestesista y, con el mismo cariño, a todos los románticos empedernidos y poetas navegantes en los mares de la red, que capitanean su barco sin miedo a la zozobra pasional o al pudor del exhibicionismo sentimental, tan denostado en tiempos de sequía para los corazones pétreos...

Berni.
Lunes 13/9/10.

La vida es una tómbola... de luz y de color, de luz y de color...

Hoy podría sentenciar, sin riesgo a equivocarme, y sin el más mínimo atisbo de pesimismo, que en ese juego de azar en el que todos llevamos participaciones, conocemos de sobra tanto los momentos de luz y de color, como aquellos oscuros, tenebrosos y con marchita tonalidad, regalo no deseado de la otra cara de la moneda y abominable ofrenda de la inclemente desventura.

Y aun así nadie es capaz de atraer la felicidad y la dicha, o de escapar a la calamidad, ya que ambas circunstancias llegan siempre por sorpresa, sin aviso previo y sin tocar la puerta, estando todos irremediablemente inmersos en esta casual realidad, en este pasatiempo de ida y vuelta, que gira una y otra vez, como una noria, sobre el mismo punto vital, paradoja transcendental del pensamiento y de la fragilidad humana.

No obstante hay que continuar jugando con la esperanza de que las rachas de infortunio se disipen y se tornen más amables en algún momento. Apearnos en pleno giro no haría más que aumentar el vértigo que subyace en las entrañas, finiquitando las perspectivas de mejoría futura.

Así pues continuaremos rotando.
Nos dejaremos abrazar por brazos amigos que aseguren nuestro viaje cuando la velocidad de giro se vuelva galopante, pensaremos que tras la tormenta llega la calma, certeza absoluta de tranquilidad después de la marabunta, pues siempre ha sido así... y confiaremos en que todo llega y todo pasa, alentador consuelo de lo que se espera con anhelo y lo que resulta desdeñable por su dolorosa condición...

La vida es una tómbola... de luz y de color, de luz y de color...

Berni.
Domingo 12/9/10.
Muchos de nosotros hemos oído el nombre de este país africano, pero sin embargo, pocos serán los capaces de situarlo en el mapamundi, o contar algo acerca del mismo.
En cambio, si decimos que miles de sus habitantes no tienen una asistencia sanitaria apropiada, y que muchos de ellos mueren por las deficiencias sanitario-económicas, seguro que no nos equivocaremos, ya que esta es, por desgracia, la situación general de la mayor parte de los países que conforman África, el continente más pobre del planeta.

Gambia Race es un proyecto deportivo solidario que pretende, de alguna manera, paliar las penurias sufridas por la población, y nos ofrece la oportunidad de participar en este propósito apelando a la conjunción del espíritu deportivo y solidario de todos los madrileños en una carrera popular que se celebrará el próximo 3 de Octubre por las calles de nuestra ciudad.
Hay dos recorridos posibles: uno de 5km y otro de 10, para los más atrevidos.
La inscripción cuesta sólo 10 euros, una cifra bastante asequible e ínfima, si tenemos en cuenta las miles de cosas prescindibles en las que gastamos nuestro dinero diariamente. Sin embargo todos, con esta pequeña colaboración, podremos hacer realidad el envío de ayuda humanitaria para el Hospital Royal Victoria de Banjul.

Creo que la ocasión merece la pena, y desde El rincón de Berni os animo a todos a mover las piernas y el corazón por una causa tan justa.

Os podéis inscribir AQUÍ desde ya! y comenzar a entrenar un poquito cada día para el evento si, como yo, hace tiempo que dejasteis las zapatillas olvidadas en el fondo del armario.

Si además queréis pasar con Berni este trance (para mí lo va a ser, ya que no he pegado "ni chapa" en todo el verano), no tenéis más que decírmelo, será un placer llegar a la meta con la lengua fuera y echando los higadillos en compañía de los amigos de este rincón... :)
Eso sí, yo con la de 5km me conformo, que si me apunto a la de 10km, a buen seguro tendrán que recoger mis restos por el asfalto...
La filosofía de la carrera es ESTA, no hay que olvidarlo.
También hay una fila Cero para los que deseen aportar otras cantidades sin tener que asistir a la carrera. Podéis encontrarla en la parte superior derecha de todos los enlaces de la pág. oficial de Gambia Race.

Camino, esta es la nuestra... ¿que no?...



Berni.
Sábado 11/9/10.
Mi compañera Lola me esperaba con su marido (un encanto de hombre, por cierto) en el campus de la universidad.
Tras registrarnos en el Staff House acreditarnos y obtener la documentación correspondiente para el congreso, fuimos al Aston Webb Building, un edificio impresionante:



que se encuentra justo enfrente del Joseph Chamberlain Memorial Clock Tower, un no menos imponente reloj conocido como "Old Joe", todo un símbolo en la universidad.



Cuenta la leyenda que si te pones debajo de la torre cuando el reloj toca la hora, suspenderás los exámenes. Yo no creo en esas cosas, pero por si acaso, mejor no tentar la suerte...

Colgamos los dos pósters en los paneles asignados en Rotunda, encima del Great Hall, y después nos dimos un paseo por aquel precioso lugar, tan verde como yo lo había imaginado, y magnífico paraje que alberga multitud de emblemáticas construcciones.

En los dos días que tuvimos previos a la defensa oral, decidimos hacer turismo y visitar con tranquilidad las partes de la ciudad recomendadas.
Colmor Road (zona céntrica) y otras calles cercanas:











Victoria Place, donde se encuentra el Museum&Art Gallery:



(Con el Iron Man de Antony Gormley)



St. Philip´s Cathedral:





St. Marthin´s:




El BullRing, zona comercial, una especie de Gran Vía pero a lo Brumms:





Los canales que atraviesan la ciudad y que puedes visitar en pequeñas embarcaciones:










Una mañana, al salir de la universidad, me perdí.
Iba sola y eché a andar justo en la dirección contraria a la correcta, algo absolutamente predecible, porque mi sentido de la orientación es pésimo. Vi un cartel que indicaba "City Centre", donde había quedado con mi familia, y sin ningún género de dudas, hacia allí me dirigí.
Estuve caminando durante una hora por un barrio residencial precioso totalmente desértico, sin un alma por aquellas interminables calles, nadie, de verdad NADIE, a quien preguntar donde narices estaba o si, al menos, iba por el buen camino... Cuando por fin visualizo a unos viandantes con aspecto inequívocamente inglés, me lanzo a su encuentro y les digo con cara sonriente y de la manera más "polite" que sabía:

-"Excuse me, could you please help me? I´m lost...

Con la misma cara sonriente me dicen que lo sienten, que son turistas (ingleses) que han llegado ayer y no conocen nada... ¡La madre que parió! ¡Qué suerte la mía!
Y ni un puñetero taxi por la calle, lo juro, ¡ni uno!
Después de caminar otra media hora me encontré con un chico joven al que expliqué mi situación, que hasta el momento no me había preocupado, pero ya empezaba a resultar incómoda. Me confirmó que estaba muy lejos de mi hotel y del city centre.

-¿Y cómo puedo tomar un taxi? Llevo una hora y media caminando y no he visto un solo taxi...
-Lo siento, pero nunca voy en taxi y no sé el número para llamar...
Justo aparece uno de manera milagrosa. Oh! my God! ¡Dios existe!
Berni, loca de contenta, se disponía a atravesar los cuatro carriles que se interponían entre aquel vehículo, regalo del cielo, y ella, cuando el taxista hindú gritó:
- ¡¡Señorita, ¿está usted loca?!! ¿Quiere sufrir un accidente? Espere un momento que doy la vuelta...
Y, ni corto ni perezoso, el taxista hizo "una pirula del 15" de "acojonhibirse" y que en España le hubieran dejado los puntos del carné temblando. Allí, por lo visto, ciertos cambios de sentido y maniobras están permitidos sólo para el servicio público (taxis)...

Durante el trayecto hacia el hotel (que se me habían quitado las ganas de ir al city centre) charlamos un poco y cuando supo que era española me dijo que tenía suerte de vivir en mi país. Yo lo confirmé con un orgullo patriota que nunca había sentido y respondí:
- Oh! Yes, I love Spain!
Y no le dije "God save La Roja" porque me corté un poco...

Porque cuando te encuentras en tierras extrañas rodeado de gentes con las que pocas cosas tienes en común, uno se da cuenta de lo mucho que echa de menos su país, el carácter extrovertido y alegre de los españoles, sus costumbres, su comida...

Y hablando de gastronomía, he de reseñar lo mal que hemos comido en Birmingham.
Los rebozados, las salchichas y la carne tipo hamburguer son los platos estrella. Los Brummies no saben lo que es un buen filete de ternera en condiciones. Y del pescado ya ni hablamos...
Un típico olor a fritanga inunda a ciertas horas todos los rincones de los restaurantes, ya sean de comida rápida o de calidad más selecta.
El café me pareció horrible, las sopas no son sopas, son cremas con tropezones, y ¡cuidadín al aliñar la ensalada!, que la pimienta ocupa el contenedor de la sal y esta el de la especia.
Resultado:
Un kilo menos en cinco días y unas ganas tremendas de comer un buen cocido madrileño.
En breve me recupero... :)



Berni.
Martes 7/9/10


¡¡¡Ya estoy aquí, pueblo!!!
Siento no haber podido escribir en el blog como os prometí, pero "mi pincho" para navegar por la red no funcionaba (no sé qué narices le pasaba) y la conexión en el hotel era un atraco a mano armada (¡5 libras la hora!). Así pues sólo he encendido el ordenador para repasar la defensa oral de los pósters, y no demasiado, porque cada vez que lo hacía me ponía de los nervios.

En fin... no sé por donde empezar, tengo tantas cosas que contaros...

El vuelo de ida fue casi una tortura.
Yo estaba algo agobiada (ya os comenté que no me gusta volar). Pensaba cerrar los ojos y dormir durante las dos horas del trayecto, pero las atenciones constantes de las azafatas intentándote vender hasta su abuela lo hicieron imposible. Comida basura en el menú de a bordo (una pequeña muestra de lo estaba por llegar), después sus artículos de cosmética a precios inmejorables del duty-free, y finalmente unas papeletas de rifa con las que se podía ganar miles de euros o un coche de lujo, de esos con los que luego te crujen a impuestos. ¿Una rifa en un avión? La verdad es que parecía de coña...
Y en el descenso final, de regalo, totalmente gratis, un insoportable dolor de oídos. Yo lo esperaba con temor, porque casi siempre me pasa. Me habían comentado que el aerotitus estaba relacionado con las habilidades del piloto a la hora de descender, pero al parecer lo agravan, o hace que unos pasajeros sean más sensibles al mismo (mi caso), las alergias, los resfriados y aquellos estados en los que las fosas nasales están llenas de mucosidad, como he sabido después por la información encontrada en la red. Podría jurar que mocos no tenía en aquel momento, pero me dolían hasta las pestañas...
Vamos, que lo de acordarme del piloto y de toda su familia durante los dos días que estuve medio sorda y con molestias ha sido totalmente injusto...
Por suerte, en el vuelo de regreso no lo sufrí.

Al llegar al aeropuerto nos dispusimos a buscar la oficina de la empresa en la cual habíamos contratado on-line el alquiler de un coche para los cinco días. Cuando llegamos al mostrador, que estaba donde cristo perdió la gorra, una señotita "super amable" nos atendió con un entusiasmo alucinante y un inglés rápido y cerrado que ni los de allí la entienden. Eso os lo aseguro...


Me tuvo que repetir tres veces lo de "driving licence" para enterarme que me estaba pidiendo el carné de conducir... ¡La madre que me parió!, Ya te vale, Berni, ya te vale...
La primera en la frente. Como me hablen todos "asín", lo llevo de culo, pero de p*to culo - pensé.
Y "enderepente" me entró como un revuelto de tripas y un tembleque de piernas imaginándome en la presentación haciendo un ridículo espantoso...

Después de formalizar todos los papeles fuimos hacia nuestro coche.
Era noche cerrada, estábamos en un país que no conocíamos, con una lengua que a saber si entenderíamos, a unos 40 km de Londres, con un coche con el volante en el lado del copiloto... ¡¡¡Arrrggggggggggggg!!!
No problem, nada nos podía quitar la ilusión. Nos hicimos las primeras fotos junto a nuestro Peugeot "mal hecho" (porque, "amosnomedigas" que son ellos los que van al revés del mundo), totalmente locos de emoción y mi hija por completo enajenada gritando a los cuatro vientos:
¡¡¡Estamos en Inglaterra, no me lo creooooooo!!!
La "amable azafata" del Rent Car pasó por allí saliendo del turno y contempló la patética escena. Pensaría que estábamos agilipollados del todo... jajajaja
Doy gracias a la tecnología y por haber nacido en los tiempos de los navegadores, que te guían de manera segura por esos caminos de dios...
Bueno, y por llevar un excelente conductor, que Kakumi maneja aguerridamente y con maestría todo lo que lleve ruedas y motor... ;)

Al llegar al hotel en la orilla sur de Thames River, nos registramos sin problemas y después de tomar algo nos fuimos a dormir, que al día siguiente tocaba madrugón, carretera y manta hacia Birmingham, a unos 150 km de allí...

Berni.
Lunes 6/9/10.