¡¡¡Ya estoy aquí, pueblo!!!
Siento no haber podido escribir en el blog como os prometí, pero "mi pincho" para navegar por la red no funcionaba (no sé qué narices le pasaba) y la conexión en el hotel era un atraco a mano armada (¡5 libras la hora!). Así pues sólo he encendido el ordenador para repasar la defensa oral de los pósters, y no demasiado, porque cada vez que lo hacía me ponía de los nervios.

En fin... no sé por donde empezar, tengo tantas cosas que contaros...

El vuelo de ida fue casi una tortura.
Yo estaba algo agobiada (ya os comenté que no me gusta volar). Pensaba cerrar los ojos y dormir durante las dos horas del trayecto, pero las atenciones constantes de las azafatas intentándote vender hasta su abuela lo hicieron imposible. Comida basura en el menú de a bordo (una pequeña muestra de lo estaba por llegar), después sus artículos de cosmética a precios inmejorables del duty-free, y finalmente unas papeletas de rifa con las que se podía ganar miles de euros o un coche de lujo, de esos con los que luego te crujen a impuestos. ¿Una rifa en un avión? La verdad es que parecía de coña...
Y en el descenso final, de regalo, totalmente gratis, un insoportable dolor de oídos. Yo lo esperaba con temor, porque casi siempre me pasa. Me habían comentado que el aerotitus estaba relacionado con las habilidades del piloto a la hora de descender, pero al parecer lo agravan, o hace que unos pasajeros sean más sensibles al mismo (mi caso), las alergias, los resfriados y aquellos estados en los que las fosas nasales están llenas de mucosidad, como he sabido después por la información encontrada en la red. Podría jurar que mocos no tenía en aquel momento, pero me dolían hasta las pestañas...
Vamos, que lo de acordarme del piloto y de toda su familia durante los dos días que estuve medio sorda y con molestias ha sido totalmente injusto...
Por suerte, en el vuelo de regreso no lo sufrí.

Al llegar al aeropuerto nos dispusimos a buscar la oficina de la empresa en la cual habíamos contratado on-line el alquiler de un coche para los cinco días. Cuando llegamos al mostrador, que estaba donde cristo perdió la gorra, una señotita "super amable" nos atendió con un entusiasmo alucinante y un inglés rápido y cerrado que ni los de allí la entienden. Eso os lo aseguro...


Me tuvo que repetir tres veces lo de "driving licence" para enterarme que me estaba pidiendo el carné de conducir... ¡La madre que me parió!, Ya te vale, Berni, ya te vale...
La primera en la frente. Como me hablen todos "asín", lo llevo de culo, pero de p*to culo - pensé.
Y "enderepente" me entró como un revuelto de tripas y un tembleque de piernas imaginándome en la presentación haciendo un ridículo espantoso...

Después de formalizar todos los papeles fuimos hacia nuestro coche.
Era noche cerrada, estábamos en un país que no conocíamos, con una lengua que a saber si entenderíamos, a unos 40 km de Londres, con un coche con el volante en el lado del copiloto... ¡¡¡Arrrggggggggggggg!!!
No problem, nada nos podía quitar la ilusión. Nos hicimos las primeras fotos junto a nuestro Peugeot "mal hecho" (porque, "amosnomedigas" que son ellos los que van al revés del mundo), totalmente locos de emoción y mi hija por completo enajenada gritando a los cuatro vientos:
¡¡¡Estamos en Inglaterra, no me lo creooooooo!!!
La "amable azafata" del Rent Car pasó por allí saliendo del turno y contempló la patética escena. Pensaría que estábamos agilipollados del todo... jajajaja
Doy gracias a la tecnología y por haber nacido en los tiempos de los navegadores, que te guían de manera segura por esos caminos de dios...
Bueno, y por llevar un excelente conductor, que Kakumi maneja aguerridamente y con maestría todo lo que lleve ruedas y motor... ;)

Al llegar al hotel en la orilla sur de Thames River, nos registramos sin problemas y después de tomar algo nos fuimos a dormir, que al día siguiente tocaba madrugón, carretera y manta hacia Birmingham, a unos 150 km de allí...

Berni.
Lunes 6/9/10.
5 Responses
  1. Camino Says:

    ¡¡Bienvenida Sirenita!! Muchos besos


  2. Juana Says:

    jajajajaja ¡como mola! ¡que graciosa tu peque! y dale a tu marido un par de besos de mi parte ¡que suerte que sepa manejar cualquier cosa que tenga motor!
    Esperamos con entusiasmo los siguientes capítulos


  3. Javier Says:

    ¿Que tal tu presentación, Berni?
    ¿Vas a compartirla con los curiosos como yo?

    Feliz año nuevo.


  4. Berni Says:

    Qué gusto estar de nuevo en casa, no imagináis lo mucho que he añorado ciertas cosas.
    Y por supuesto, a todos vosotros.

    La presentación no puedo compartirla. Lola ha sido el alma del trabajo, yo he colaborado aportando lo que buenamente he podido y exponiéndolo, pero contaré como fue.

    Feliz año nuevo, Javier ;)


  5. Eva Says:

    Jajaja, esta entrada la mejor. ¿Tenías ganas de volver oh? jeje. Lo importante esque ya nos vuelves a regalar buenas anécdotas :P Muchos saludos!!