Hace un par de días tuve que enfrentarme a ese momento tan temido para todo ser humano poseedor de A.F.D (apéndice familiar dependiente, o sea, hijos):
Explicar a sus pequeños descendientes dónde y de qué manera se genera la vida humana.

Mi apéndice particular está a punto de alcanzar los siete años de vida y, como os podréis suponer, es un reservorio inagotable de preguntas de todo tipo, cuestiones sexuales incluidas.
Ella ya conocía desde edades más tiernas parte del ciclo de la vida, que los niños se crían en el vientre de la madre, que salen normalmente por la vagina y que aunque duela un poco, es lo más bonito para una madre.
Para estos menesteres siempre hemos pensado que era mejor ir como dice el refrán, lentos pero seguros, intentando resolver las dudas surgidas con el devenir cotidiano. Es así como estábamos haciéndolo... hasta ahora.

Se nos habían planteado situaciones un tanto sorprendentes, como aquella vez en que yendo en el coche de camino al colegio mi hija le soltó a bocajarro a su padre:

"Papá, mi amiga Erika dice que los enamorados se tocan la vagina y el pene entre ellos, pero yo la he dicho que eso no es así, que eso sólo pasa en la ficción". A mi Santo casi le da un pasmo, aunque supo salir del trance bastante bien. Creí morir de risa cuando me lo contó unas horas después...

En otra ocasión mi hija me dijo que ella de mayor quería tener hijos, pero sin marido ni novio ni nada. Yo le expliqué que para tener niños eran necesarias las dos partes, el hombre, que aporta una semillita llamada espermatozoide, y la mujer, que aporta el óvulo, una especie de huevo donde el bebé crece dentro del útero de la mamá hasta que está maduro y nace.
Parece que se quedó más o menos satisfecha con la explicación, pero no preguntó cómo llega la semillita al cuerpo de la madre, que por supuesto, es lo más complicado de esclarecer...

Pues bien, una noche mientras cenábamos con la caja tonta encendida y siendo una hora prudencial (las 9), pusieron en la televisión un trailer de una serie española, patética, como casi todas, pero muy de moda ( ahora les ha dado por hacer españoladas de este tipo), de humor y de relaciones paterno filiales... Yo es que me parto con ellas...
En una escena, también sucedida en torno a la mesa, un chaval de unos 11 años le dice a su padre:

- Papá, mamá me ha explicado mejor que tú lo que significa "hacer el amor", que es cuando el hombre introduce su pene en la vagina de la mujer"

¡¡¡Toma ya!!! - pensé - ¡y yo explicando a la niña la historia de la semillita... Me cagoentoloquesemenea...! Me dieron ganas de pegarle un tiro al televisor.

A mi santo se le atragantó la comida y yo me puse roja, pero de la mala leche que me entró, por el poco tacto que tienen los mamones que se encargan de organizar la programación...
Mi hija, la pobre, dijo "¡pues qué asco!", bajó la cabeza y siguió cenando.
También hubo que salir del trance como se pudo, esta vez no tan airosamente como en otras ocasiones...

El caso es que hace dos días se me presentó la oportunidad de volver a tocar el tema y aclarar de una vez por todas de dónde coño vienen los niños.
Me resultó más fácil de lo que yo presuponía y mi hija reaccionó bien, sin suponerle un shock traumático, porque ella está en una fase muy pudorosa de su existencia y tan sólo el beso de los chicos dice parecerle asqueroso... con que lo otro...
La carrera de los espermatozoides hacia el óvulo, la concepción y el desarrollo del feto me lo explicó ella, que la serie "Erase una vez la vida" es estupenda, y además ya le habíamos hablado de ello...

Lo más curioso es que después de toda la explicación, va la pobre y me dice:

- Mamá ¿y tú cómo sabes todo eso?
¡Ay criatura inocente!, pensé yo...
- Porque tú estás en este mundo, cariño, y para eso papá y mamá han tenido que hacer lo que te acabo de explicar...

Entonces ella me miró con una carita muy tierna, se abalanzó de repente y me abrazó muy fuerte, al tiempo que me decía con gran sentimiento:
- Te quiero mamá...

Imaginé que ella pensó que tuve que hacer un sacrificio enorme, e intentando reprimir las lágrimas y la risa contesté:
- Yo también, mi vida, yo también...


Berni.
Domingo 24/1/10.
4 Responses
  1. Juana Says:

    Yo es que me dedico a los temas "emocionales" los temas "técnicos" se los dejo a mi marido que se le da mejor .... ¡Uf! menos mal ....


  2. BLUES Says:

    ..ryo estoy de acuerdo con tu niña. a mí eso del pene en la vagina me parece algo asqueroso, en serio...


  3. dra jomeini Says:

    Es que son para comerselos, a veces


  4. Berni Says:

    Juana:
    Así cualquiera... eso no vale...

    Blues:
    Es que tú sólo tienes tres añitos, espera a estar un poco más crecidito... ;) :)

    dra jomeini:
    Ya sabes cómo son, que tienes sobrada experiencia con tus dos retoños y conoces perfectamente este tipo de "perlas" que sueltan ocasionalmente... :)