"Puedes confiar plenamente en mí, yo nunca te haría daño. Me tendrás para lo que necesites..." le dijo.

Y ella lo creyó a pies juntillas. De todas formas nunca lo hubiera dudado, aquellas palabras no eran necesarias.
Pero eso la hizo decidirse definitivamente.

Nunca perderé mi confianza en ti... El tiempo inútil y gris no inyectará nunca su veneno mortal...

Y le dio todo lo que podía dar.

Un día todo cambió.
Salió por la puerta para a buscar tabaco y no volvió.
Un triste sms en el que decía "olvídate de mí para todo".
Y tres días después de aquel, otro: "Es lo mejor".

Didn´t I give you all that I´ve got to give, baby?...

Tenía razón. Era lo mejor...

Berni.
Viernes 13/8/10.
Etiquetas: edit post
4 Responses
  1. Javier Says:

    En el mejor de los casos, brillante Berni, intento confiar en los demás tanto como en mí mismo. O sea, poco.

    Felices y reparadoras vacaciones.


  2. Es curioso, a mí me pasa lo contrario, confio más en los demás que en mí....
    que cosas..!!!


  3. Berni Says:

    Yo soy más como capitán garfio... y así me va... pero necesito confiar en la bondad humana...


  4. hay que intentar confiar en los demás, pero siempre sabiendo que terreno pisas, no se puede ir por ahí a lo loco...jeje