Hoy es un día TRISTE.
La fecha lleva implícita tremendos sentimientos de dolor, desconsuelo y aflicción generalizados para todos los habitantes de este país, y un auténtico calvario para los familiares de aquellas 191 personas que fallecieron cruelmente en el atentado terrorista más negro sucedido en la historia de España.
Yo soy de las que sostengo que el tiempo lo cura casi todo, que es capaz de apaciguar el dolor lacerante y templar los corazones más incasdescentes.
Pero de conmociones tan profundas siempre resultarán cicatrices en el alma imposibles de borrar, permanentes e invalidantes como engrosados queloides, pesados cuan enorme losa indeleble sobre la memoria.

Hay quienes tratan de olvidar para intentar desechar tanto sufrimiento con el que resulta difícil seguir adelante. Es puro instinto de protección, totalmente comprensible.
Otros prefieren recordar para, de alguna manera, mantener viva esa parte esencial que se marchó para siempre en un tren sin retorno una fría y triste mañana de Marzo...



11-M, In Memoriam.

Berni.
Jueves 11/3/2010.

2 Responses
  1. Javier Says:

    Bonito homenaje este de tu entrada. Recordar es hermoso y necesario, si se hace desde esa serena parte del corazón que ama la vida tal y como es. Terreno de heridas curadas y cicatrices, como bien dices, que nos acompañan como un reconocimiento a nuestra madurez. Inevitables el dolor y la vergüenza, como inevitable es envejecer y vergonzosa la historia de cualquier infamia.
    Gracias.


  2. Camino Says:

    No podemos olvidar, ni debemos. Todos podemos contar lo que haciamos ese dia, y seguro que a todos nos inundaron los mismos sentimiento. Ese dia se truncaron muchos sueños. Un dificil equilibrio entre olvido y recuerdo, vida y muerte...creo que en eso consiste la madurez de una sociedad.
    Gracias Berni