Hoy me he levantado muy contenta, como casi siempre.
He subido la persiana y he visto salir el sol, que a estas horas ha desaparecido tras un cielo gris otoñal.
El mismo que hace que persista un sentimiento moñas, leve, sordo, casi inexistente... pero que en días como hoy, me rasca un poquito, sólo un poquito, el corazón...



Berni.
Martes 1/12/09.


2 Responses
  1. Javier Says:

    En algunos trabajos y, sobre todo, para algunas personas es costumbre utilizar como herramienta principal su propio corazón. Lo ponen en todo lo que hacen porque ello lo requiere y porque es la única manera de “llegar”.
    Todas las herramientas se deterioran con el tiempo menos esta. Crece a fuerza del uso y a pesar de recibir tantos golpes.
    Por eso sienten tanto y de tal manera. Incluido el otoño.
    No a este pudor. Por así decirlo.
    Un saludo. Enhorabuena.
    Javier.


  2. Berni Says:

    "Crece a fuerza del uso y a pesar de recibir tantos golpes"
    En la primera parte estoy contigo, pero de lo segundo... no estoy tan segura...
    Tus bellas palabras y tu reflexión harán que vea ciertas cosas de otro modo.
    Muchas gracias Javier.